Tras una serie de quejas y amenazas de demandas colectivas por parte de los usuarios de MacBook Pro de Apple, la empresa tecnológica ha confirmado lo que no debemos hacer si queremos mantener en buen estado este aparato.

Todo empezó meses atrás, cuando los primeros usuarios de este dispositivo hallaron la pantalla de este rota, sin motivo aparente. No hubo golpes y nada por el estilo, simplemente lo cerraron y, al momento de abrirlo nuevamente, encontraron la pantalla rota.

Al darse cuenta de que estos no eran casos aislados, los usuarios mediante las redes sociales determinaron que este era un problema demasiado usual y fruto de un aparente error de diseño de la MacBook Pro. Sin embargo, la misma compañía no estaba segura y el trato para los clientes fue distinto: a algunos les cobraba la reparación y a otros no.

No fue hasta el pasado 27 de agosto, cuando Forbes descubrió una actualización en la página de ayuda de Apple, en el que incluía una sección que advierte de los pasos a seguir para evitar que las pantallas de la MacBook se rompieran.

La recomendación es evitar poner cualquier cosa en nuestro MacBook antes de cerrarlo, tan práctico como eso. Incluso algo tan inofensivo como la cubierta para webcam que se suele poner a estos dispositivos pueden romper la pantalla de estos.

Según Apple, esto se debe al fino diseño del dispositivo, el cual tiene un reducido espacio entre la pantalla y el teclado, y al cerrarse con algo dentro, ejerce una presión que desencadena en el rompimiento de la pantalla.

Ya se han iniciado acciones legales a favor de quienes tuvieron que pagar para reparar la pantalla, pues el origen de esto es netamente un error de diseño, o al menos un detalle que no fue explicado en su momento y se pudo haber evitado.

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