La aplicación iConsent funciona de tal forma que el usuario puede ingresar el número telefónico de la persona con la que aspira un encuentro sexual. El objetivo es procurar que ambas partes consientan el acto sexual, previo a una cita definitiva. ¡Consent surgió en el mercado danés unas semanas después de que el parlamento de la nación aprobara una ley en la que toda relación sexual sin consentimiento formal será considerada violación.
La aplicación iConsent
«Funciona de tal manera que el usuario puede ingresar el número de teléfono de la persona con la que quiere tener sexo. Usted envía la solicitud, y luego al otro se le da la oportunidad de aceptar o rechazar la solicitud de consentimiento para el sexo», explicó Carsten Nielsen, desarrollador de la aplicación, para Danish Radio.
De tal manera que la autorización virtual para tener sexo, a través de ¡Consent, tendrá una caducidad de 24 horas y se limita exclusivamente a relaciones sexuales.
De hecho, Nielsen comparó el uso de la aplicación con ponerse un condón cuando fue preguntando sobre si podría ser extraño ponerse a utilizar el móvil en una situación tan íntima. «Es controvertido y tal vez incluso extraño, pero tal vez sea más normal dentro de un año«.
La aplicación, no obstante, ha provocado un gran revuelo en el país y no han faltado voces que la critican, especialmente por parte de algunos especialistas.
No es la solución
«Definitivamente no es la solución para obtener el consentimiento. Una relación sexual no se trata de un contrato, por lo que es un paso en una dirección completamente equivocada de las necesidades que existen», expresó Lene Stavngaard, directora nacional de Sexo y Sociedad.
Asimismo opinó a cerca de ¡Consent «No puede verse como un complemento del consentimiento oral. Lo que tenemos que asegurar es un mejor lenguaje sexual sobre cómo podemos dar y recibir ese consentimiento, entre otras cosas mediante una mejor educación sexual».
Los desarrolladores de iConsent defendieron y argumentaron que puede ser muy útil tanto para hombres como para mujeres, también en temas judiciales. Según ellos, en acusaciones de violación basadas en testimonios, se podría recurrir al uso de la app para condenar o no a los acusados. El abogado Morten Bjerregaard aseguró, sin embargo, que el consentimiento en la aplicación no se sostendría ante un tribunal y que por tanto no puede tener significado legal.

