El gobernador regional de Tumbes ha demostrado ser una total decepción en su respuesta a las inundaciones que han afectado a la región en los últimos meses. Su falta de liderazgo, acción y transparencia en la gestión de los recursos públicos es inaceptable y ha dejado a los damnificados sin la ayuda que necesitan desesperadamente.
En primer lugar, la falta de liderazgo del gobernador regional es alarmante. Durante los primeros días de las inundaciones, no hizo nada para liderar la respuesta y solo visitó las áreas afectadas y se tomó fotos entregando unas cuantas donaciones.
En segundo lugar, la falta de acción del gobernador regional ha sido inaceptable. A pesar de que los informes sugieren que los fondos asignados para ayudar a los damnificados están disponibles, solo una pequeña cantidad de ellos se han utilizado hasta ahora. Esto es simplemente inaceptable, ya que las personas afectadas necesitan ayuda cuanto antes.
Ingresando al portal de consulta amigable se puede observar que solo se ha ejecutado apenas el 4 % del presupuesto asignado al rubro 0068 Reducción de vulnerabilidad y atención de emergencias por desastres.
Entonces, pese a que Tumbes está siendo azotado por las fuertes lluvias y hasta con un sismo de gran intensidad, el gobierno regional liderado por Chicho Cruces no puede gastar los más de 32 millones de soles que tienen de presupuesto para atender a la gente y sectores perjudicados por la emergencia.
Entonces, con qué cara le reclamamos al Ejecutivo Nacional por más dinero para Tumbes, si el gobernador regional no ha logrado gastar prácticamente nada de lo que tenemos para situación de emergencia. Peor aún, que se le debe decir a aquellos que han perdido sus viviendas y enseres, cuando no se les lleva apoyo a tiempo.
Además, la falta de transparencia en la gestión de los recursos públicos es alarmante. El gobernador regional no ha proporcionado información clara sobre cómo se están utilizando los fondos asignados para ayudar a las personas afectadas por las inundaciones. Esto ha llevado a muchos a cuestionar si los fondos están siendo utilizados de manera efectiva y si se está haciendo todo lo posible para ayudar a las personas en necesidad.
No es suficiente que el gobernador regional visite las áreas afectadas y luego se siente a esperar que las cosas se arreglen solas. Los damnificados necesitan un liderazgo sólido y una respuesta activa y coordinada de las autoridades locales.
En resumen, el gobernador regional de Tumbes ha demostrado una total falta de liderazgo, acción y capacidad para responder adecuadamente a la crisis de las inundaciones. La falta de gasto del presupuesto público para ayudar a los damnificados y la falta de transparencia en la gestión de los recursos son ejemplos claros de su incapacidad para liderar en tiempos de crisis.
Es importante que el gobernador regional sea transparente en su gestión de los recursos públicos y rinda cuentas a la población sobre cómo se están utilizando los fondos asignados para ayudar a los damnificados. La corrupción y la malversación de fondos públicos no pueden ser toleradas, y es responsabilidad del gobernador regional garantizar que los fondos sean utilizados de manera efectiva y eficiente para apoyar a las personas en necesidad.
También se requiere una mayor coordinación entre las autoridades gubernamentales y no gubernamentales para brindar una respuesta más efectiva y coordinada a las inundaciones y otros desastres naturales en el futuro. Esto incluye la implementación de planes de contingencia y la preparación adecuada para eventos futuros, como el fenómeno de El Niño que vendría en algunos meses.
CONTRALORÍA PURO FLORO. Nelson Shack Yalta, Contralor General, ha repetido en múltiples oportunidades que se tomarían acciones y que se sancionaría a quienes no hagan buen uso o no utilicen el presupuesto público para atender la emergencia, pero hasta ahora todo ha sido un floro barato.
Emitieron además un comunicado asegurando que habrá “una sanción ejemplar que incluso puede llegar a una inhabilitación” por no gastar el presupuesto del rubro 0068 Reducción de vulnerabilidad y atención de emergencias por desastres. El gobierno regional apenas ha llegado al 4% y sigue tomándose las cosas con calma porque ninguna entidad fiscalizadora los pone contra las cuerdas.

