En una verdadera bomba de tiempo se ha convertido la pared, construida de material de la región, en la calle Miraflores, la que estaría a punto de colapsar sin que ninguna autoridad tome cartas en el asunto.
Según narran los vecinos, en una de las paredes de la vivienda Nº 101, hace días se empotró un furgón dejando un gran agujero entre las cañas, hecho que se agravó con el último temblor registrado el último sábado.
Ocasionando que el piso de la vivienda se desprenda y caiga por el agujero, por tal motivo se ha convertido en un peligro latente para los transeúntes y más aún porque a escasos metros funcionan tres centros educativos de diferentes niveles.
Según un vecino, la vivienda no ha sido habitada desde hace 20 años y sus dueños, que residen en otra zona de la región, ya se le ha avisado respecto al tema, sin embargo, el riesgo de que en cualquier momento caiga es cada día más probable.
Por el lugar transitan padres de familia con sus menores hijos que estudian en los colegios aledaños a este inmueble y vehículos menores que sin medir el peligro pasan muy cerca a dicha edificación.
Uno de los vecinos aclaró que la propietaria de la vivienda ya ha sido notificada sobre el hecho, sin embargo, no se ha hecho presente en el lugar para constatar los daños. “Tenemos entendido que la propietaria de la casa la va a demoler para construir una nueva”, resumió.
La población ha solicitado la intervención del personal de defensa civil de la Municipalidad Provincial de Tumbes, para que se cerque la zona y se evite que se transite muy cerca a la edificación.

