A pesar de las múltiples denuncias hechas a través de los medios de comunicación clásicos y redes sociales, la situación de la informalidad en el transporte público en la ciudad de Tumbes sigue siendo un problema que aparentemente hasta ahora no tiene ninguna solución, puesto que a vista y paciencia de las autoridades competentes, estos vehículos que prestan servicio a nivel local e interprovincial cargan pasajeros en plena vía pública sin importar que infringen la norma establecida para el control de este rubro.
Esta situación se repite en distintos puntos de la jurisdicción tumbesina, incluyendo el centro de la ciudad, dónde a pesar de que existe la constante presencia de miembros de la Policía de Tránsito, esto al parecer no es suficiente para controlar el tema de la informalidad que tanto afecta a las empresas que se esmeran por al menos a tener toda su documentación en regla y operar desde un local habilitado por las autoridades competentes.
Además, otro agravante que se suma al tema de la informalidad en el transporte público local, es que dentro de ella operan vehículos que ni siquiera tienen placas autorizadas por el Ministerio de Transporte y Comunicaciones para prestar este servicio, por lo que el llamado es a los entes responsables de regular estos temas, para que de una vez por todas tomen cartas en el asunto y se preocupen por ponerle fin a esta problemática.
Poca fiscalización, malos elementos dentro de la Policía de Tránsito los cuales muchas veces son sindicados de recibir poemas para incumplir con hacer respetar la norma, funcionarios municipales y regionales que no cumplen su función y autoridades que poco o nada les interesa solucionar este problema, son solo algunos de los factores que influyen en el tema de la informalidad dentro del transporte público en la jurisdicción tumbesina, dónde es tarde o temprano se convertirá en una bomba que va a explotar en la cara de todos.

