Finalmente, los vecinos del barrio El Pacífico de Tumbes decidieron arriesgarse en permitirle al alcalde Jimy Silva ejecutar la reconstrucción de la plazuela ubicada en este sector, quienes dijeron que esperan que el burgomaestre cumpla con su palabra y no terminé abandonando la obra como viene ocurriendo en otros lugares de la jurisdicción, dónde los habitantes de estas comunidades llevan meses atrapados en sus propias viviendas debido a que las calles terminaron convertidas en una zona de enormes excavaciones, tal y como como ha sucedido en el barrio Bellavista, Vía Canal y más recientemente en el Malecón Benavides.
Luego de esto, conversamos con el vecino residente del barrio El Pacífico al cual el alcalde Jimy Silva tuvo la osadía de empujar por querer opinar en contra de la ejecución de la obra, quien dijo que en ese momento solo quiso dar una opinión referente a la oposición de los moradores quiénes no querían la reconstrucción de la plazuela debido a los antecedentes registrados en otras obras las cuales terminaron abandonadas, fue entonces cuando el burgomaestre lo agredió físicamente, donde para no responder con más violencia en señal de protesta decidió romper la cinta de seguridad que habían colocado en el sitio.
Acto seguido, dijo que espera que la obra la concluyan sin ningún contratiempo y que no termine abandonada como generalmente ocurre en la gestión del alcalde Jimy Silva, puesto que pronto dejará la Municipalidad y no se sabe que podría pasar en la próxima gestión, aseveró.
Mientras tanto, algunos de los habitantes del lugar, apelaron al hecho de que en el barrio El Pacífico el alcalde Jimy Silva tiene su lugar de residencia, por lo que indicaron que esperan que al tratarse de su propia comunidad al menos en esta oportunidad haga mejor las cosas y no termine nuevamente defraudando a sus propios vecinos.
Lo cierto de todo es que con bastante temor y con mucha cautela, los vecinos del barrio El Pacífico decidieron asumir el riesgo de permitirle al alcalde Jimy Silva destruir la plazuela principal de la comunidad, esperando qué en el lugar no se repita la misma historia del Bellavista, barrio San José o Malecón Benavides, dónde las palabras sobran para describir la desgracia en la que terminaron estos sectores de la ciudad de Tumbes.

