Durante la noche del pasado 31 de diciembre y el sábado 1 de enero, los tumbesinos recibieron el nuevo año con semáforos que no funcionan, lo que contradice la promesa realizada por la primera autoridad municipal, el alcalde Jimy Silva Mena, quién aseguró que este proyecto, denominado semaforización de la ciudad, sería un éxito a finales del 2021.
En su lugar, el caos y el colapso se apoderaron de las calles de Tumbes, puesto que algunos de los semáforos de la ciudad por alguna razón desconocida se encontraban fuera de funcionamiento, provocando con ello la incertidumbre en las personas que transitaban por estos sectores.
Uno de ellos lo encontramos en el cruce de la calle Abad Puell con avenida Tumbes, dónde luego de que retiraran los antiguos semáforos que se encontraban ubicados en esta intersección, los nuevos equipos aún no entraron en funcionamiento, por lo que los peatones corrían el riesgo de ser víctima de algún accidente de tránsito en el cruce de este importante afluente vehicular.
En ese sentido, algunos de los moradores de la ciudad de Tumbes mostraron preocupación por el hecho de que este proyecto de semaforización donde se prometió a la población equipos de última tecnología, los cuales según habrían de funcionar a la perfección, lo único que podemos mencionar al respecto es que ya han pasado más de 3 meses desde que iniciaron estos trabajos, los cuales hasta ahora se ven plagados de irregularidades y desperfectos mismos que son repudiados por los habitantes de la ciudad.
Es preciso mencionar que, este proyecto de semaforización ha estado rodeado de muchos cuestionamientos, entre los que podemos mencionar el hecho de que al parecer el mismo estaría sobrevalorado en más de un 100%, puesto que el costo original del mismo sería de 800 mil soles, sin embargo, al final se pudo conocer qué el precio de estos trabajos estaría por encima del millón seiscientos mil nuevos soles, lo que ha generado ciertas discrepancias entre los responsables de dirigir esta obra.
De acuerdo a la opinión de varios expertos, quiénes han emitido algún comentario sobre este tema, manifiestan que el proyecto en sí muestra una gran cantidad de falencias y/u observaciones las cuales de no ser levantadas o subsanadas a tiempo, podría ocasionar que este dinero se convierta en una pérdida de recursos para la población tumbesina.
Respecto a ello, el alcalde Jimy Silva Mena ha salido a defender a capa y espada este proyecto de semaforización, donde incluso se ha enfrentado a los miembros de prensa acusándolos de tergiversar la información en cuanto al tema de la instalación de estos semáforos.
En ese orden de ideas, debemos recordar que el burgomaestre mencionó en una oportunidad que existían periodistas qué no sabían formular las preguntas relacionadas con el proyecto de semaforización, quién en ese entonces utilizó el término de «4 miserables» para referirse a quienes publicamos notas de prensa relacionadas con este tema.
El citado proyecto ha tenido tanta repercusión en la población, que incluso durante la noche del 31 de diciembre quiénes decidieron quemar la figura del alcalde Jimy Silva en señal de protesta a la pésima gestión del burgomaestre, colocaron un semáforo al lado del muñeco en alusión a lo que consideran un fracaso más en la larga lista de obras mal ejecutadas en Tumbes por parte de la autoridad.
Se espera que al menos durante el primer trimestre del año 2022, se puede dilucidar muchas dudas que giran en torno a este proyecto de semaforización, el cual hasta ahora genera gran incertidumbre entre los tumbesinos quiénes esperan qué la inmensa cantidad de observaciones existentes en el mismo pueden ser subsanadas y que la gran inversión realizada para el mismo puede ser justificada por las autoridades.

