Personal de seguridad de la obra del Hospital de Apoyo Saúl Garrido Rosillo II-1, ubicada en el Barrio El Pacífico de Tumbes, prohibió el ingresó a los consejeros regionales debido a que estos no contaban con los implementos de seguridad para inspeccionar la obra in situ.
Al lugar llegaron los presidentes de las comisiones de infraestructura, fiscalización y presupuesto del Consejo Regional, para verificar los trabajos que hasta la fecha se vienen realizando en la mencionada obra, sin embargo, fueron impedidos de realizar su trabajo.
Según denuncia el consejero Romario Prescot Núñez, de una manera arbitraria e injusta no se les dejó ingresar al no contar con el seguro complementario de trabajo.
“Este tema fue debatido en una sesión extraordinaria donde el gerente de infraestructura, Lenin Ávila Silva, les negó dichos accesorios debido a que no se puede impedir el ingreso a los fiscalizadores”, señaló molesto el consejero regional.
Recalcó que esta negativa deja mucho que pensar debido a que en una primera visita no se encontró al personal en sus centros de labores porque aseguraron que se encontraban en su hora de refrigerio y en esta segunda oportunidad simplemente les cierran las puertas.
“No sabemos qué pretende ocultar la empresa al no dejarnos ingresar”, recalcó Romario Prescott.
Por su parte, el fiscalizador Boris Pardo Vinces, hizo hincapié que la empresa pretende obstaculizar el trabajo que realizan a favor de los tumbesinos. “Vamos a llamar a sesión en pleno a los funcionarios que tienen la coordinación con la empresa para que se inicie una investigación y se sancione a los que resulten responsables”, dijo tajante Pardo Vinces.
La inversión en esta obra costará 189 285 105.082 soles, por lo que los fiscalizadores indicaron que es necesario que se realicen las inspecciones no solo por parte de ellos, sino también de Contraloría y entes reguladores para evitar lo que pasó con el Edificio que hoy luce abandonado en Ciudadela Noé.



