Un escándalo sacude el Hospital Regional JAMO luego de que la señora Elisa Dioses Farías denunciara públicamente que su hija de 14 años sufrió una grave reacción adversa tras recibir un tratamiento dermatológico en dicho establecimiento. El medicamento, en lugar de mejorar su piel, le dejó heridas severas y la ha desfigurado por completo, afectando gravemente su salud física y emocional.
Según relató la madre, su hija acudió a consulta por problemas de acné con la dermatóloga Patricia Astocaza Barrionuevo, quien le recetó un jabón especial que, según denunció, vendía en un consultorio privado. Sin embargo, tras usarlo, la adolescente sufrió una reacción extrema, quedando con gran parte del rostro enrojecido, con heridas abiertas y cicatrices visibles.
Lejos de recibir atención inmediata para corregir el daño, la madre asegura que el director del hospital, Raúl Rivera, minimizó el caso y le restó importancia. «Solo nos dijeron que esperemos a la dermatóloga, que viene cada 15 días. No hicieron nada por ayudar a mi hija, la dejaron abandonada a su suerte», expresó.
Desesperada ante la indiferencia del hospital, la señora Dioses tuvo que pagar por una consulta particular para que su hija fuera atendida de emergencia, pero las secuelas en su rostro aún son evidentes y su recuperación es incierta.
El daño no ha sido solo físico, sino también emocional y psicológico. La madre reveló que la menor no quiere salir de casa y se encuentra en un estado anímico crítico, evitando cualquier contacto social por vergüenza al estado de su rostro.
«Han destrozado la confianza y la autoestima de mi hija. Ella solo quería mejorar su piel y ahora ni siquiera quiere que la vean», denunció con indignación.
Las autoridades aún no han dado un pronunciamiento oficial sobre el caso, mientras que la madre evalúa tomar acciones legales contra el hospital y la dermatóloga por los daños causados a su hija.

