Cansados de recibir uno de los más pésimos servicios de agua potable en el norte del país, habitantes de Tumbes colectaron agua en una botella donde se observa una condición de total turbiedad en el líquido elemento y la llevaron a la oficina de OTASS para invitarle al director de dicho organismo tomar un poco de la misma, dónde indicaron que desafortunadamente no fueron atendidos.
Del mismo modo, indicaron además que la situación del pésimo servicio es una clara violación a los derechos humanos de los tumbesinos, los cuales según refirieron toman una de las aguas más contaminadas en todo el Perú, por lo que manifestaron además que es un tema que merece mayor atención de las autoridades gubernamentales de nuestra región y de los organismos encargados de velar por los derechos de los ciudadanos.
En ese mismo orden de ideas, algunos de los presentes se sumaron a la protesta indicando que además la empresa prestadora del servicio de agua potable no solo presta uno de los peores del país, sino que además cobran altas tarifas dónde denunciaron que se trata de un atropelló hacia la población, esto según refieren debido a que no existe ningún tipo de control para erradicar este problema.
Del mismo modo, hay quienes invocaron a los organismos e instituciones encargadas de realizar la debida fiscalización para garantizar el buen funcionamiento de las empresas prestadoras de servicios en nuestra región, mimos que le hicieron el llamado al alcalde provincial, gobernador regional, representantes de la Defensoría del Pueblo, Prefectura y Contraloría de la República entre otros.
Es de mencionar que no sería la primera vez que debido a la indignación que sienten los ciudadanos quienes a su criterio consideran que sus derechos vienen siendo vulnerados, se dirigen al frontis de esta institución con el propósito de realizar protestas en contra de esta situación, dónde la mayoría de ocasiones las mismas son relacionadas con la falta del líquido elemento en los distintos sectores de nuestra jurisdicción, más sin embargo, ahora se suman a la exigencia de calidad en el agua que llega a sus hogares y el elevado costo de los recibos que deben cancelar por un suministro el cual muchas veces ni siquiera reciben.

