Sicariato, extorsiones y crímenes sin control mientras la FECOR no logra resultados en cinco años
En los últimos años, la provincia de Tumbes se ha convertido en un escenario cada vez más violento, marcado por una ola de sicariato, extorsiones y crímenes express que han hecho de la región uno de los focos más críticos de la delincuencia en el norte del Perú. Zarumilla, en particular, ha sido la provincia más afectada por esta escalada de criminalidad, donde la población, cansada y atemorizada, clama por un “milagro” que ponga fin a los actos delictivos que los aquejan.
Sin embargo, mientras la violencia avanza, la Fiscalía Provincial Corporativa Especializada Contra la Criminalidad Organizada (FECOR) de Tumbes, dirigida por los fiscales Rogelio Pita Jiménez, Marco Antonio Purizaga Zapata y Brenda Franshesca Arellano Córdova, ha sido duramente criticada por su inacción. Desde la salida del exfiscal David Sialer Vargas, la Fiscalía no ha conseguido ninguna prisión preventiva en más de cinco años, permitiendo que peligrosas organizaciones criminales continúen operando con impunidad.
En contraste, uno de los pocos casos que ha puesto a la FECOR en las noticias no se debe a sus éxitos contra el crimen, sino al caso de corrupción que involucró a Madai Aponte More, pareja del exfiscal Juan Antonio Segundo Gutiérrez. Aponte More fue enviada a prisión preventiva por 12 meses en mayo de este año, acusada de cohecho pasivo específico. Este escándalo reveló la exigencia de 15.000 soles por parte del exfiscal para evitar la implicación de un denunciante en una investigación por tráfico ilícito de migrantes.
La inacción de la FECOR ha permitido que grupos criminales como «Los Pollos», «Los Piratas de Puerto Pizarro», «Los Perros Flacos» y «Los Chivitos de Campo Amor» continúen operando, ya que los mandatos de prisión preventiva contra sus miembros han expirado sin haber logrado ninguna condena. Incluso en el caso reciente de «Los Finos de Zarumilla», la jueza Deysi Araujo decidió liberar a los 18 integrantes de esta peligrosa banda por falta de pruebas, a pesar del megaoperativo conjunto entre la Policía Nacional y la Fiscalía.
La falta de resultados de la FECOR de Tumbes pone en tela de juicio la eficacia de su gestión, y se espera que el presidente de la Junta de Fiscales Superiores del Distrito Fiscal de Tumbes, Carlos Javier Álvarez Rodríguez, se pronuncie sobre la alarmante inactividad de esta institución en la lucha contra el crimen organizado.

