En medio de una creciente preocupación por la gestión de los recursos públicos, recientemente han surgido fuertes indicios de posibles problemas presupuestales y un cuestionable manejo de los pagos por servicios de terceros en la Municipalidad Provincial de Tumbes. Ante estas acusaciones, que han circulado como murmullos y rumores en los últimos días, decidimos indagar más a fondo y verificar la veracidad de la información.
Un análisis comparativo entre los años fiscales 2021 y 2022, en contraste con los datos registrados hasta mayo de 2023, revela una alarmante disparidad en los gastos de locación de servicios. Según los registros del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la gestión anterior gastó un total de S/89,100 durante todo el año 2021 y S/132,150 durante el año 2022. Sin embargo, la gestión actual, encabezada por el Alcalde Hildebrando Antón Navarro, ha desembolsado una abrumadora suma de S/834,772 en tan solo tres meses (marzo a mayo de 2023), lo que representa casi diez veces más de lo gastado en todo el año 2021 y siete veces más de lo gastado en el año 2022 en servicios de terceros.
Pero, ¿qué comprenden exactamente estos servicios de terceros? En teoría, se trata de la contratación de personal para llevar a cabo actividades de carácter temporal. Sin embargo, dadas las cifras de gasto registradas en lo que va del año, surge la presunción de que la Municipalidad Provincial de Tumbes ha contratado una cantidad desmesurada de personal, posiblemente con altos honorarios, sueldos o salarios.

Resulta válido preguntarse si se ha llegado al extremo de contratar a la secretaría de la secretaría o al ayudante del ayudante. ¿Se están creando actividades innecesarias o ficticias? ¿Se están llevando a cabo contrataciones irregulares para favorecer a aquellos que respaldaron la campaña del actual alcalde?
Incluso se ha mencionado la posibilidad de que se estén cobrando comisiones por los servicios contratados. Aunque aún no se han presentado pruebas concretas al respecto, esta preocupante especulación ha adquirido un notable eco en la comunidad.
Lo que sí queda claro, y los datos del MEF no mienten, es que se está generando un enorme agujero en el Presupuesto Institucional de la Municipalidad de Tumbes. Este daño, de proporciones irreversibles, se manifestará en unos meses con la reducción en los pagos de otros servicios básicos municipales, la acumulación de deudas, la incapacidad para atender las demandas de la población y el compromiso anticipado del presupuesto del próximo año.
Esta grave situación contradice considerablemente la imagen que la actual administración intenta proyectar de sí misma. A pesar de sus supuestas buenas intenciones para guiar los destinos de una ciudad tan necesitada como Tumbes, los datos revelan una realidad opuesta y decepcionante.

Es especialmente alarmante el hecho de que la nómina de trabajadores contratados por terceros en la Municipalidad Provincial de Tumbes haya alcanzado casi un millón de soles tan solo hasta el mes de abril de este año. Esto resulta sorprendente, dado que el propio alcalde Hildebrando Antón ha reiterado en múltiples ocasiones que la institución se encuentra en una situación financiera precaria y desfinanciada. Parece contradictorio que, mientras se alega falta de recursos, algunas personas estén percibiendo sumas considerables que ascienden hasta los 12 mil soles.
Asimismo, llama la atención la posible existencia de familiares de funcionarios dentro de las nóminas de trabajadores contratados por terceros en la Municipalidad Provincial. Este presunto nepotismo constituiría una clara violación a las normas y principios de institucionalidad, y debería ser investigado por los organismos competentes, como la Contraloría de la República y el Concejo Municipal, entre otros.
Según los registros, en el mes de abril se contabilizaron un total de 252 trabajadores en la nómina, cuyos pagos oscilaron entre los 1,500 y 12,000 soles, sumando un total de 558,000 soles. Dentro de esta lista, como mencionamos anteriormente, se presume la presencia de familiares de los funcionarios, lo cual resulta altamente sospechoso. Además, hemos recibido varias quejas sobre la existencia de nombres fantasmas, personas que aparentemente nunca han trabajado pero han cobrado sumas de dinero de forma irregular.

Todo esto ocurre en un momento en el que aparentemente no hay recursos para pagar las deudas pendientes con algunos trabajadores, quienes aún no han recibido sus beneficios laborales que, por ley, les corresponden. Mientras tanto, se invierte más de medio millón de soles en el pago a personas contratadas por terceros.
La situación en la Municipalidad Provincial de Tumbes requiere una investigación exhaustiva y transparente. La comunidad espera respuestas claras y contundentes por parte de las autoridades pertinentes para esclarecer estos supuestos malos manejos financieros y garantizar la correcta administración de los recursos públicos. La confianza de la población y el futuro de la ciudad de Tumbes están en juego.

