Régulo Matamoro Rugel, denunció que los exteriores del estadio Mariscal Cáceres están convertidos en un muladar, pues ha servido de letrina para las personas. Además, se han llevado los focos, reflectores, cajas para la luz, cables, puertas, las tasas de los baños y lavaderos de lugares que se encontraban con llaves o sellados.
Matamoro recalcó que, al asumir la función de guardián en dicho lugar, se ha dado con la ingrata sorpresa de no encontrar nada de lo que en su oportunidad dejó. “Yo he trabajado en la gestión de Ricardo Flores y entregué todas las cosas que he señalado, pero hoy ya no tienen nada”, recalcó.
En un recorrido que Hechicera hizo en las instalaciones se encontró algunas zonas habían servido de baño público, con olores nauseabundos y con maleza que cubría gran parte de la infraestructura.
Asimismo, de las piletas se han llevado las llaves y cableado eléctrico, en las gradas ya no existen los asientos y los fierros están totalmente oxidados, asimismo, la piscina ya no cuenta con los focos y las bombas para dotar de agua a la piscina han desaparecido.
De los servicios higiénicos se han llevado los lavaderos y las tasas de los baños, para ingresar a esta zona los maleantes han destruido las puertas de vidrio. “Es una pena que esta infraestructura esté de manera”, señaló Régulo Matamoro.
El coliseo de gallos también luce con basura, el techo roto y con excremento que genera malos olores, también se evidencia que personas de mal vivir han pernoctado en el lugar.
“Se han llevado hasta el cerco perimétrico que encierra la infraestructura”, señaló Matamoro.
Cabe mencionar, que está obra fue ejecutada en el gobierno de Gerardo Viñas Dioses, sin embargo, al estar sobrevalorada entró a manos del Poder Judicial, sin que la población pueda utilizar esta infraestructura, quedando como un elefante blanco.

