En respuesta al riesgo latente generado por intensas precipitaciones pluviales y la posible llegada del Fenómeno El Niño, el Gobierno peruano ha decretado el estado de emergencia en 139 provincias de diversas regiones, incluyendo la provincia de Tumbes. Este importante anuncio se ha oficializado mediante un decreto supremo publicado en el diario oficial El Peruano.
El documento lleva las rúbricas de la presidenta Dina Boluarte, la ministra de la Mujer Nancy Tolentino, quien está a cargo del despacho de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), la ministra de Cultura Leslie Urteaga, encargada del despacho del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), así como los titulares de los ministerios de Defensa, Educación, Interior, Salud, Trabajo y Promoción del Empleo, Transportes y Comunicaciones, y Vivienda, Construcción y Saneamiento.
La medida de emergencia se extiende a un total de 855 distritos en 18 departamentos del país, abarcando jurisdicciones en Amazonas, Áncash, Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Huancavelica, Huánuco, Ica, Junín, La Libertad, Lambayeque, Lima, Moquegua, Pasco, Piura, San Martín, Tacna y, por supuesto, Tumbes.
El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) emitió un informe que respalda la declaratoria de emergencia, destacando que estas regiones se encuentran altamente expuestas a los fenómenos climáticos mencionados. Estos eventos podrían desencadenar inundaciones y movimientos en masa en la costa peruana y la vertiente occidental de los Andes, lo cual conllevaría pérdidas y daños significativos para la vida, la salud y los medios de subsistencia de la población.
El informe también identifica diversos elementos vulnerables a estos riesgos inminentes, como población, viviendas, vías de comunicación, infraestructura de salud, educativa y vial, así como áreas agrícolas. Ante este escenario, es necesario implementar medidas y acciones urgentes para reducir el alto nivel de peligro existente y evitar una mayor afectación de la población.

De acuerdo con el decreto supremo, los gobiernos regionales de los 18 departamentos mencionados, en conjunto con los gobiernos locales, deben coordinar con el Indeci y los ministerios involucrados la ejecución de «acciones de excepción» frente al riesgo inminente. Estas acciones contarán con la supervisión técnica del Indeci y la participación de diversos ministerios, así como instituciones públicas y privadas relacionadas con la gestión de emergencias.
El objetivo principal de estas medidas de excepción es reducir el nivel de riesgo existente y proteger a la población afectada. Dichas acciones podrán ser adaptadas según las necesidades y los elementos de seguridad que se presenten durante su implementación. Para respaldar estas decisiones, se requerirán estudios técnicos de las entidades competentes que respalden las modificaciones necesarias.
Es fundamental que las autoridades actúen con prontitud y eficacia para garantizar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos en riesgo. La prevención y mitigación de desastres deben ser prioridades absolutas, y es responsabilidad de todos los actores involucrados, tanto a nivel gubernamental como comunitario, trabajar de manera conjunta para enfrentar esta situación de emergencia.
La población de Tumbes y las demás regiones afectadas esperan que las autoridades desplieguen recursos y acciones concretas para mitigar los efectos de las precipitaciones pluviales y proteger a los ciudadanos. Además, se espera que se brinde apoyo a las comunidades afectadas, especialmente a aquellos que puedan quedar en situación de vulnerabilidad.
Es importante recordar que la prevención y la respuesta oportuna son elementos esenciales para hacer frente a los desastres naturales. La colaboración de la ciudadanía, el cumplimiento de las medidas de seguridad y la difusión de información precisa son fundamentales en estos momentos. Todos debemos estar alertas y seguir las indicaciones de las autoridades competentes.
La situación es crítica, y el compromiso y la acción decidida de las autoridades son imprescindibles para proteger a la población y minimizar los daños. La ciudadanía espera que se brinde la asistencia necesaria y se tomen las medidas adecuadas para afrontar esta emergencia. Es momento de unir fuerzas y trabajar juntos en beneficio de todos los peruanos afectados por este peligro inminente.




