Ayer, 26 de abril de 2025, se conmemora el primer aniversario de la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau, un hito en la conservación marina de Perú. Esta área protegida, ubicada frente a las costas de los departamentos de Piura y Tumbes, fue oficialmente establecida el 26 de abril de 2024 mediante la publicación del Decreto Supremo 003-2024-MINAM en el diario oficial El Peruano (Gobierno oficializó la creación de la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau). Su creación culminó un proceso de más de una década de consultas y esfuerzos, prepublicado en septiembre de 2023 (R.M. n.° 295-2023-MINAM).
La reserva abarca una superficie de 115,675.89 hectáreas, representando el 1,5% del mar tropical de Perú y el 0,14% del área marina total del país. Incluye cuatro sectores protegidos: Isla Foca, Cabo Blanco-El Ñuro, Arrecifes de Punta Sal y Banco Máncora, ubicados en las coordenadas 5°12′35″S 81°12′21″O. Esta zona es conocida por su alta biodiversidad, siendo uno de los 70 lugares más importantes del mundo para la conservación marina, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), como se menciona en un artículo de Mongabay (Perú aprueba la creación de la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau).
La Reserva Nacional Mar Tropical de Grau es un ecosistema único debido a la confluencia de las corrientes de Humboldt (aguas frías y ricas en nutrientes) y El Niño (aguas cálidas). Esto fomenta una rica diversidad biológica, con más del 70% de las especies marinas de Perú, incluyendo peces óseos, tortugas, ballenas, delfines, tiburones ballena y mantas rayas gigantes. Incluye ecosistemas variados como islas (Isla Foca), arrecifes rocosos (Cabo Blanco-El Ñuro, Arrecifes de Punta Sal) y montañas submarinas (Banco Máncora), según la información recopilada de fuentes especializadas.
Beneficios sociales y económicos. La reserva no solo protege la biodiversidad, sino que también beneficia a las comunidades locales. Se estima que apoya a aproximadamente 9,500 pescadores artesanales, promoviendo la formalización y mejora de sus procesos de extracción, conservación y comercio. Además, ha impulsado actividades turísticas sostenibles, como la observación de especies marinas, deportes acuáticos y recreación, contribuyendo al desarrollo económico de Piura y Tumbes. Estas actividades incluyen la pesca ancestral con balsillas y veleros, respetando las prácticas tradicionales.
Compromisos internacionales y desafíos. La creación de la reserva avanza en el cumplimiento de los compromisos internacionales de Perú en materia de conservación marina, como se destacó en la COP16, según un artículo de la PUCP (Reserva Nacional del Mar Tropical de Grau: un hito en la preservación de los ecosistemas marinos peruanos). Sin embargo, enfrenta desafíos, como la superposición con lotes petroleros en Isla Foca y Cabo Blanco-El Ñuro, y tensiones entre la conservación y actividades como la pesca industrial, especialmente en Banco Máncora, según se discutió en un comunicado de Oceana Perú (Propuesta para creación de la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau es una gran noticia, pero existe un riesgo).
Reflexión a un año de su creación. A un año de su establecimiento, la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau se consolida como un símbolo del compromiso de Perú con la sostenibilidad y la protección ambiental. Ha permitido avances en la investigación científica, el turismo sostenible y la seguridad alimentaria, beneficiando a las comunidades costeras. Sin embargo, su gestión requiere un equilibrio entre conservación y desarrollo, especialmente ante intereses económicos como la extracción de hidrocarburos, un tema debatido en medios como Actualidad Ambiental (La espera terminó: Gobierno creó la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau).
En resumen, el primer aniversario de la reserva no solo celebra un año de protección activa, sino que también reafirma la importancia de seguir trabajando en la conservación marina, inspirando acciones globales para preservar los océanos.

