INTENTARON BLINDARLA Y ARCHIVAR SU CASO, PERO RECONSIDERARON VOTACIÓN
El Pleno del Congreso blindó parcialmente a la parlamentaria tumbesina María Cordero Jon Tay, señalada de recortar el sueldo a trabajadores de su despacho. La representación nacional aprobó levantar el antejuicio y suspenderla mientras duran las investigaciones, pero no se aprobó la propuesta de inhabilitación por 10 años de la función pública.
En medio de una votación polémica, donde se intentó dejar en el archivo este polémico caso denominado “mochasueldo”, se logró al final desaforarla del parlamento.
Con 53 votos a favor, se levantó la inmunidad y suspendió a María Cordero Jon Tay de su cargo como congresista mientras es procesada por presuntos recortes de sueldos a sus trabajadores. La legisladora será reemplazada en su cargo por una accesitaria que se integrará a la bancada de Fuerza Popular.
LA CHINA Y SU TRISTE ACTUACIÓN. Cordero Jon Tay acudió al Pleno para ejercer su derecho a la defensa. Ahí, como si buscase ser nominada a un premio Oscar, realizó una actuación poco creíble.
La “china” ingresó cojeando y utilizando un bastón, portaba una mascarilla que luego retiró para mostrar un triste semblante. Con la voz entrecortada, alegó que ya ha sido sancionada por los mismos hechos por la Comisión de Ética y pidió un “voto de conciencia”.
“Soy hija, hermana. Mi familia sufre conmigo por todo este proceso. A pesar de todo esto, me hago presente y pido a mis colegas un voto de conciencia porque la injusticia extrema no es derecho. (…) Como cualquier persona de este país, tengo derecho a la presunción de inocencia”, afirmó la parlamentaria.
Cordero dijo que había interrumpido su descanso médico para acudir al parlamento y defenderse. Es preciso señalar que su salud convenientemente se afectó luego de que se revelara en un reportaje como le recortaba el sueldo a sus trabajadores, este argumento lo utilizó hasta el último momento para dilatar el caso.
NORMALIZARON SER “MOCHASUELDO”. El legislador Edwin Martínez (Acción Popular) reconoció que sus colegas han incurrido en la retención del salario de sus trabajadores y en irregularidades que no precisó, mientras intervenía durante el pleno en defensa de la diputada María Cordero Jon Tay, suspendida por recortar el sueldo de sus trabajadores y darles un trato denigrante.
“Quiero exhortar a los miembros del Congreso de la República a no tener miedo. Últimamente, nos parecemos a los fiscales a los cuales criticamos tanto, quienes juzgan de acuerdo a lo mediático, a lo que se publicita, a la bulla; y no ejercen el derecho en su debido proceso. Nos estamos convirtiendo en esa misma tribuna blandengue”, dijo el parlamentario en el minuto que se le abrió el micrófono.
“¿Cuántos ‘mochasueldos’ ha habido en el Congreso, a quién se ha sancionado? ¿Cuántas irregularidades hemos cometido nosotros como congresistas y a quién se ha sancionado? ¿Por qué todo el ensañamiento contra una parlamentaria que ya ha sido sancionada cuatro meses en el Congreso? Dejen que la Fiscalía haga su trabajo y dediquémonos a legislar”, vociferó.
BLINDAJE. La decisión final en contra de la congresista incluso se dio en cuatro votaciones distintas, perpetuando el blindaje por parte del Congreso. Una primera votación, con 48 votos a favor, 6 en contra y 21 abstenciones, se determina que no era necesario “formular causa penal” contra la legisladora cercana al ex dictador Alberto Fujimori. Mientras que en una segunda votación, con 51 votos a favor, 6 en contra y 25 abstenciones, se rechazó la propuesta para inhabilitarla del ejercicio de la función pública por un periodo de 10 años.
En ambos casos, se habría buscado encubrir las acciones de amedrentamiento existentes por parte de la legisladora, que incluso fueron detalladas con grabaciones, imágenes y vouchers por un extrabajador. Con la inicial del Congreso, los parlamentarios no solo evitan que se perpetúen las investigaciones en contra María Cordero Jon Tay, sino, también, se deja la puerta abierta para que esta pueda volver al Legislativo en los próximos periodos parlamentarios.
Sin embargo, y luego de una reconsideración presentada por la congresista Susel Paredes, se logró retirar la inmunidad a la legisladora María Cordero, permitiendo que la Fiscalía de la Nación pueda investigarla por el delito de concusión que se le imputa. Asimismo, se aprobó también que la legisladora sea suspendida del cargo hasta que se resuelva su situación penal. En su reemplazo queda la congresista Magally Santisteban Suclupe, quien ocupará su lugar en Fuerza Popular.
Al tratarse de un blindaje en dos tiempos, primero se votó para la formulación de una causa penal en contra de María Cordero Jon Tay, por el delito de concusión, el mismo por el que estaba siendo investigada en el Ministerio Público. En esta votación, la legisladora fujimorista obtuvo un total de 27 votos a su favor (entre votos en contra y abstenciones) que la eximieron de que se la siga investigando, por encontrarse aforada y con inmunidad parlamentaria.
Quienes se opusieron a la propuesta fueron los congresistas Alberto Kamiche, Pasión Dávila; su hermano, Luis Cordero Jon Tay, José Flores Ancachi, José Balcázar y Edwin Martínez Talavera. Por otro lado, bancadas como Alianza para el Progreso, Perú Libre y sus grupos parlamentarios satélites como Perú Bicentenario, y Unión y Diálogo, también optaron al blindaje con sus votos en abstención o, de plano, ausencia de emisión de voto.
En tanto, perulibristas como María Aguero, Américo Gonza, Isaac Mita, Kelly Portalatino, Wilson Quispe; y otros legisladores como Roberto Sánchez Palomino, Paul Gutiérrez Ticona, Germán Tacuri, Orcar Zea, Kira Alcarraz, Guido Bellido, Digna Calle, Luis Picón, Luis Aragón, Darwin Espinoza, Raúl Doroteo, Héctor Valer, José Arriola, Alberto Pariona, Silvana Robles y Katy Ugarte se abstuvieron de emitir voto alguno.
Por otro lado, respecto al rechazo de la inhabilitación por 10 años contra María Cordero Jon Tay, los seis legisladores que se mostraron en contra en la primera votación repitieron su decisión, y un total de 24 parlamentarios decidieron abstenerse del voto.
En esta segunda votación, quienes también votaron en abstención fueron Alejandro Muñante, y Javier Padilla, de Renovación Popular. Estos dos habían votado a favor de la formulación de una causa penal en contra de Cordero Jon Tay, pero apoyaron que esta no sea inhabilitada. De esta manera, la legisladora podrá continuar dentro del Congreso y evadir las investigaciones en su contra, pese a la contundencia de las pruebas que se alzaron en su contra.

