Nuestro país es uno de los principales exportadores de aletas de tiburón a nivel mundial, pero gran parte de lo que exportamos no es de origen peruano.
En el 2021, Perú exportó 415.363 kg de este producto por un valor de US$17 millones 754.791, según datos de la Sunat, pero casi tres cuartas partes de lo enviado provinieron de Ecuador, reporta Oceana Perú. Esta situación perjudica mucho a los pescadores artesanales de nuestra región.
Competencia desleal. El irregular ingreso de aletas desde Ecuador no es un problema reciente; sin embargo, desde hace más de un año pescadores artesanales de Tumbes están reportando que el precio de la carne y aletas de tiburón que ellos capturan se está encareciendo debido a las grandes cantidades de este recurso que ingresan del vecino país.
Ruperto Carrillo (68) se dedica a la pesca artesanal en Tumbes hace más de 30 años, cuenta que en las últimas semanas ya no está vendiendo aletas de tiburón porque no hay compradores. En el caso de la carne, se vende hasta S/7,0 el kilo. “Han dejado de comprarnos aletas porque los precios se han ido por debajo, nos hemos enterado que de Ecuador está pasando muchas aletas de tiburón, desde el año pasado se ha hecho más notorio”, señala.
El tiburón martillo, azul, blanco, diamante, son algunas de las especies que se suelen capturar en las 20 millas con embarcaciones de hasta 5 tripulantes máximo. Es una pesca artesanal porque utilizan la red de cortina.
“Nosotros sí pescamos responsablemente al tiburón. La importación de aletas de Ecuador perjudica el mercado de nuestros compañeros”, afirma Francisco Salvador, presidente de la Asociación de Pescadores Artesanales de La Cruz (Tumbes).
Alicia Kuroiwa, directora de Hábitats y Especies Amenazadas de Oceana, explica que las aletas ingresan de contrabando de Ecuador a Perú, ya que el tiburón martillo es una especie prohibida de comercializar en ese país, lo que ingresa se exporta como producto peruano. “Cada vez se compran menos aletas peruanas para ser exportadas”, afirma.
Cabe precisar que en el Perú tenemos una cuota de captura y de tiburón martillo, así como un límite de exportación de sus aletas.
Este año se puede capturar 466 toneladas y exportar 11,5 toneladas de aletas de esta especie como máximo, ello debido a que el Perú está adscrito a la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
Kuroiwa señala que esta es una problemática que estaría en manos del Ministerio de la Producción, ya que es la autoridad administrativa que maneja los recursos pesqueros y brinda las medidas para hacerlo; y del Ministerio de Comercio Exterior, que debería regular mejor este comercio, ya que el tiburón martillo que ingresa por Ecuador no paga ningún impuesto.
Atilio Yacila, perteneciente a la asociación de Pescadores Artesanales de La Cruz, señaló de qué manera son tremendamente perjudicados.“La depredación del tiburón también nos perjudica a nosotros en el aspecto económico, por la baja del precio. Ellos lo venden más barato. La sobrepesca de sus embarcaciones también nos afecta”.
Las autoridades peruanas deben tomar acciones al respecto, desde el Ministerio de la Producción se espera que se accione cuanto antes.
DATO. Tumbes es el punto de ingreso de aletas de tiburones protegidos que luego son reexportados como si fueran de origen nacional, situación que contribuyó a que nuestro país se ubique entre los mayores exportadores mundiales de aletas de tiburón hasta el 2017 con un promedio de 340 toneladas al año.
De la misma manera, troncos de especies de tiburones reguladas por CITES ingresan por Tumbes, pero son declaradas como si fueran otras especies, sin cumplir con la documentación exigida por CITES para estos casos. Esta carne, proveniente del comercio ilegal, es consumida en el Perú.

