Ante las nuevas medidas de restricción que comenzaron a regir en nuestra región por estar considerada en el nivel MUY ALTO durante la segunda ola de la pandemia COVID-19, entrevistamos al subgerente de comercialización John Yarleque Mogollón para que nos detalle la forma en la que la comuna realizará la fiscalización para su cumplimiento.
“Estamos haciendo una programación para poder visitar los centros comerciales y negocios de acuerdo a lo dictaminado por el Estado”, manifestó.
Según las nuevas medidas el aforo para los restaurantes al aire libre es de 30%, mientras que los demás podrán brindar el servicio de recojo en el local o delivery.
Los rubros que se han visto más perjudicados son los gimnasios y casinos, quienes recientemente habían reiniciado sus actividades y ahora tendrán que cerrar sus instalaciones, dejando en quiebra a sus propietarios y sin empleo a muchas personas.
“Ya se ha hecho una visita a los gimnasios y se les aclaró que deben permanecer cerrados hasta que cambien las medidas por la pandemia.
El enorme inconveniente que tiene la municipalidad de Tumbes es el escaso personal con el que cuenta, haciendo muy complicada la labor de hacer respetar el control de los aforos y el debido cumplimiento de los protocolos.
“Solo cuento con 3 personas en mi área, dos nombrados y uno como tercero. He hablado con el gerente y se lanzará una convocatoria este mes para contratar a 5 o 6 personas, por el momento trabajaremos con lo que tenemos”, indicó.
Uno de los integrantes del equipo de fiscalización municipal explicó la forma en la que se procederá a sancionar a los dueños de los establecimientos que atiendan de manera clandestina.
“El proceso es intervenir el local y levantar un acta para luego proceder con el proceso sancionador. Si un local que no puede operar lo hace de forma clandestina, será multado con 1 UIT y se procederá a la clausura. En el caso de los lugares informales como los bares, se procede a la multa y al embargo de todo lo que es el mobiliario, además de las bebidas alcohólicas”, precisó.
Finalmente, el funcionario edil se comprometió a tener una reunión con el representante de la empresa Backus para abordar el tema de la distribución de cerveza, dado que muchos establecimientos siguen vendiendo con normalidad este licor a pesar que existe una ordenanza que lo prohíbe.

