Debido a la destrucción de su hábitat, las boas de la región no matan y se encuentra catalogada como una especie amenazada. Cada vez son más raras en su hábitat natural.
El último sábado en las instalaciones de la Dirección Regional de Agricultura de Tumbes se dio el curso “Herpetología para los niños” a cargo del Ing. Reynaldo Elizalde Vilela donde enseñó a respetar y proteger esta especie poco entendida y desconocida en la Región Tumbes.
Elizalde Vilela acotó: «Las Boas de la región Tumbes, son animales solitarios y generalmente de hábitos nocturnos, es probablemente una de las boas más conocidas en la región, llega a medir 3 hasta 4 metros y es posible que, por este motivo de tamaño, mucha gente la considere peligrosa. En realidad, raramente ataca a las personas y nunca intentaría tragarse una presa de mayor tamaño que ella.
Manifestó que cuando una boa ataca o muerde por defensa se presenta un dolor intenso y ardiente en el sitio en un lapso de 15 a 30 minutos. Esto puede evolucionar y causar hinchazón y moretones en la herida y en todo el brazo o la pierna, pero no mata. Hay que tomar calmantes para dolor, si el caso lo amerita.
Elizalde Vilela recalcó que muchos campesinos le llaman macanche, pero en realidad, el macanche verdadero es Bothrops barnetti, y antiguamente los campesinos le llamaban sacarrancha. La palabra macanche se deriva de la palabra “Machaqwa” que en términos general los quechuas denominaban a las culebras o víboras.»
Dato: La boa de Tumbes es ovovivípara y su periodo de gestación dura unos 5 meses. Luego de esto, paren entre 6 a 43 crías por camada; el número de crías depende principalmente del tamaño de la hembra.

