El director ejecutivo del hospital regional de Tumbes, aseguró que se investigará el caso de la muerte de un recién nacido, después de que al parecer los médicos del nosocomio se negaron a practicarle una cesárea a la madre de familia a pesar de que el bebé tenía el cordón umbilical enredado en el cuello.
“No vamos a cubrir a nadie. La historia clínica va a pasar un proceso de auditoría médica para identificar si existiera alguna responsabilidad en el personal que labora en el nosocomio”, afirmó el director César Palomino Maguiña.
No obstante, el cuerpo del menor ya se encuentra en la vivienda de la familia para su posterior entierro. La destrozada madre pide justicia para su caso.
Cabe mencionar, que al momento del parto el bebé tragó líquido y al parecer excremento, los que se alojaron en sus pulmones, ingresándolo de emergencia a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal, muriendo 24 horas después.
Según refiere los familiares de Briseida Cruz, la joven ingresó al hospital para dar a luz por cesárea, sin embargo, a pesar de que se contaba con la ecografía donde se veía que el bebé tenía enredado en el cuello el cordón umbilical, los médicos decidieron que la mujer diera a luz normal.
Indican también que los médicos y obstetras no tomaron en cuenta que el primer parto de la joven fue por cesárea, y este segundo embarazo también venía con complicaciones.
Al cierre de la nota la familia desistió de la denuncia, pues se negaron a que al menor se le practique la necropsia de ley.

