Un total de 763 escolares abandonaron las escuelas públicas de este departamento fronterizo, tal como lo informó la directora de la Unidad de Gestión Educativa Local (Ugel) Tumbes, Yessica Maceda Garrido.
La funcionaria del sector educación mostró su preocupación ante esta cifra de deserción escolar en la que están incluidos niños, niñas y adolescentes peruanos y extranjeros.
Frente a esta situación, Maceda Garrido comentó que, en coordinación con el área de Gestión Pedagógica, se ha elaborado un plan para que los alumnos retornen a las aulas, el cual se denomina “Creando oportunidades y un futuro para todos nuestros estudiantes”.
Detalló que este plan consiste en efectuar acciones de sensibilización a los padres de familias y/o apoderados de los menores, para que éstos regresen a clases.
“Ya tenemos mapeados a los estudiantes, sabemos quiénes son, vamos a establecer contacto con los directores de las escuelas para que nos ayuden a dar con el domicilio real de los alumnos”, manifestó la directora de la Ugel Tumbes.
Agregó que este es un tema prioritario para la entidad que representa, en vista que resulta necesario que los menores sean instruidos y tengan acceso a la educación.
Yessica Maceda comentó que uno de los motivos de la deserción escolar es la crisis económica que viven las familias en el Perú, situación que origina que menores de edad tengan que ayudar a sus padres para llevar un sustento a sus casas.
A ello se le suma que hay una población que se ha movilizado de Tumbes hacia otras regiones, sobre todo extranjeros.
SITUACIÓN ALARMANTE: La pandemia ha dado un duro golpe a la educación básica regular. Unicef advirtió que, según cifras oficiales, en los dos últimos años alrededor de 705.000 niños, niñas y adolescentes han dejado o están en riesgo de dejar la escuela, lo que equivale al 10% de los matriculados.
Según Ana de Mendoza, representante de Unicef en el Perú, esto se debe a una serie de factores, como la falta de conectividad y la pobreza. Recordó que 4 de cada 10 niños están en situación de pobreza.
“Tenemos un millón más de niños en pobreza que hace dos años y eso hace que las familias busquen alternativas, formas de conseguir ingresos, y muchas veces se saca a los chicos de la escuela”, sostiene.
Unicef resalta que actualmente uno de cada 3 estudiantes en condición de pobreza no cuenta con ningún medio para acceder a equipos tecnológicos que les permita reforzar los aprendizajes que adquieren en la escuela; además, 500.000 niñas, niños y adolescentes han dejado la educación privada para incorporarse a la pública.
“Estamos realmente en una situación crítica que no hemos visto en el Perú en mucho tiempo y que nos va a pasar factura en las nuevas generaciones. Hemos estado dos años con las escuelas cerradas debido a la pandemia, lo que ha generado grandes pérdidas. De acuerdo con el Banco Mundial, estos dos años equivalen a 10 años de aprendizaje”, indicó De Mendoza.
Advirtió además que para cada joven, después de dos años sin escuela, va a significar una pérdida de 80.000 soles en su vida laboral y esto multiplicado por el número de jóvenes puede tener un fuerte impacto en la economía del país.
“Si no se toma una iniciativa ahora, se va a perder ese capital humano porque no va a tener formación. Por tanto, la competitividad y posibilidades de crecimiento repercuten de forma negativa en el Perú”.
Pero, además, hay niñas y niños con problemas de salud mental. Un estudio realizado por Unicef y el Ministerio de Salud evidencia que 3 de cada 10 niñas y niños experimentan ansiedad, depresión y nerviosismo, y 7 de cada 10 han tenido problemas en la escuela virtual.
Es en ese marco, Unicef está convocando a un pacto por la educación en el que participen el sector público, sector privado, organizaciones civiles y la ciudadanía, y juntos contribuyan a lo que han llamado campaña Misión Posible por la Educación’.
Con Misión Posible por la Educación, se busca recaudar S/ 2 millones para contribuir a equipar miles de aulas escolares que no tienen mobiliario o lo tienen en mal estado, distribuir kits de apoyo educativo para reducir la deserción escolar y adquirir 4.500 tabletas para reforzar los aprendizajes de quienes no pueden acceder a estos equipos en las regiones de Ucayali, Loreto, Huancavelica y Lima norte.
Milagros Sáenz, del colectivo Volvamos a Clases, señaló que su agrupación está a favor de este pacto. Y remarcó que esta problemática de la deserción escolar debe preocupar al sector público, sector privado y a la sociedad civil, así como ha sucedido con la reforma universitaria. “¿De qué sirve pelear por una calidad universitaria si no tenemos la base fundamental que es la educación en la primera infancia”, señaló. “La educación básica es base de todo, no todos van a la universidad, sino a los institutos. La educación básica regular es una herramienta para triunfar”, agregó.

