“ESTO ES CONSECUENCIA DE LA MALA CONDUCTA DE LA POBLACIÓN”, REFIRIÓ
El alcalde de Tumbes Jimy Silva Mena se pronunció sobre las nuevas medidas de restricción dadas por el ejecutivo ante el aumento de casos por la COVID-19. Según refirió, tendrán que acomodar sus estrategias a lo que ha señalado el gobierno central.
“Con las nuevas medidas que empiezan a partir del 31 de enero, tendremos que acomodar nuestra planificación que ya habíamos trabajado. Cada región debe tomar medidas de acuerdo a su realidad. Nosotros como municipalidad siempre hemos estado a la vanguardia, recuerden que fuimos la prima ciudad en prohibir la venta de bebidas alcohólicas”, manifestó.
Pese a que insistimos para que la autoridad edil nos de una respuesta concreta si es que está a favor o en contra de implementar las mismas medidas que no dieron resultados el año pasado, Jimy Silva solo atinó a decir que este confinamiento focalizado es la consecuencia de la mala conducta de la población.
“El virus no viaja solo y ese confinamiento hace que algunas medidas de restricción que no respeta al ciudadano, se puedan controlar de cierta forma. Recordemos que este no es un país donde existe un respeto a las reglas”, aseveró.
Finalmente, el burgomaestre aprovechó para resaltar la importancia del despliegue de las fuerzas armadas en la frontera para contener el ingreso de extranjeros.
“Había la información que a Tumbes llegaban 900 venezolanos diarios y por ello se hizo un llamado al gobierno central para que se adopte esta intervención. Nosotros no ejercemos el control en línea de frontera, esperemos que esto ayude a controlar el ingreso de los extranjeros y no se descontrole”, señaló.

