En nuestra región de Tumbes existen varios campesinos que aún no tienen formalizados sus predios agrícolas legalmente, esta situación los pone en serio riesgo ya que no pueden acceder a bonos ni apoyo del gobierno central.
Varios han sido damnificados por los diferentes fenómenos naturales y nunca pudieron acceder a ayuda. Desde el año 2006 se paralizaron los trámites de formalización e independización de los predios adjudicados a los beneficiarios de las leyes N° 27887 y 28042, quedando un total de 971 beneficiarios que no accedieron a la entrega de su propiedad, estos productores agrupan un total de 4,855 hectáreas que vienen siendo cultivadas sin tener formalizada la propiedad, solo con inversión propia y escasa. En pocas palabras, solo a sudor y esfuerzo del productor agrícola.
Actualmente estos productores ni siquiera tienen un certificado de posesión que les permita acceder a los programas y planes de gobierno como agroideas, acceso al crédito agrario, ya sea con Agrobanco o la banca privada. Tampoco pueden acceder a proyectos productivos en los gobiernos locales y regionales.
Lamentablemente, la dejadez de anteriores gobiernos con respecto a la formalización de estos terrenos ha originado injusticia y competencia desigual, quedando estos hermanos del campo en desventaja para poder desarrollarse e insertarse en la economía regional para mejorar su calidad de vida y la de sus familias.
Ante esta situación, el director del Pebpt, Juan Edgardo Farías Barreto, desde su primera gestión inició la formalización de los predios agrícolas para que los agricultores logren desarrollarse.
De estos 971 agricultores, un grupo de 416 lograrían regularizar su situación y lograr sanear sus tierras este año, ya que este trabajo se ha retomado luego de que Farías Barreto asumiera nuevamente el cargo. Por otro lado, se ha publicado en medios de comunicación la convocatoria donde se invita a un promedio de 500 hombres del campo se acerque al Pebpt para solicitar las adendas correspondientes y seguir sus trámites de formalización.

