El tumbesino Julio César Ávila Espinoza, de 28 años de edad, natural del distrito de Corrales,  estaba reportado como desaparecido desde el sábado 15 de agosto, mientras tanto su cadáver esperaba en la morgue de la ciudad de Pisco en Ica. Luego que falleciera cuatro días después  a causa de un accidente de tránsito entre una miniván y una combi.

Aquel día, el joven, salió desde Lima rumbo a la ciudad de Arequipa  y nunca volvió. Su madre Martha Espinoza Vílchez, preocupada por su hijo, fue quien viajó desde Tumbes hacia Lima  en donde presentó la denuncia ante la Policía – Depincri, en el Callao, para que le ayuden a localizarlo.

Sin embargo, cerca de cinco meses de intensa búsqueda en comisarías y hospitales de la capital, el último lunes personal policial de la Comisaría de Ica se comunicó con la angustiada madre  para informarle,  que  el cadáver  de su primogénito se encontraba en la Morgue de Ica.

ACCIDENTE

Como han informado medios locales, el pasado 15 de agosto del 2020, al promediar las 8 de la noche, el violento choque entre una minivan y una combi dejó como saldo 5 fallecidos, entre ellos dos menores de edad, y siete heridos entre ellos se encontraba Ávila Espinoza. El accidente ocurrió en el kilómetro 253 de la Panamericana Sur, a la altura de Pozo Santo, distrito Paracas, provincia de Pisco, Ica.

Según fuentes policiales de esa región, ambas unidades venían en sentido contrario y colisionaron. Medios locales informaron que los conductores habrían excedido la velocidad de sus vehículos.

Incluso, algunos salieron volando al traspasar por las ventanas debido al fuerte impacto.

Siete unidades de los bomberos que provenían de Ica y Pisco acudieron a la emergencia. Los hombres de rojo ejecutaron las labores de rescate junto con la PNP y el Serenazgo.

MORGUE

Aún con vida, el cuerpo del tumbesino fue llevado hasta el Hospital de Pisco, luego de cuatro días de estar internado  falleció  a causa de las múltiples heridas.

El cadáver  de Ávila Espinoza fue llevado hasta el Instituto de Medicina Legal de Ica – Morgue  para que sus familiares lo reconozcan y se realice la autopsia de ley. Los agentes no pudieron saber quién era el fallecido porque no portaba ningún documento que lo identifique.

Durante cinco meses  el cuerpo de Julio César estuvo en la morgue sin ser identificado, a la par, sus familiares estaban angustiados por su desaparición.

El último lunes, los agentes de la Policía  localizaron al joven. Su progenitora  ahora sabe en dónde está su hijo, pero no lo encontró como hubiese querido.

Martha Espinoza narró a Hechicera,  que su hijo ha sido reconocido a través de las huellas dactilares luego de cinco meses. Al cierre de esta nota, la adolorida madre de familia  viene realizando las gestiones para traer el cuerpo de su vástago hacia Tumbes,  con el fin de darle cristiana sepultura.