El Congreso de la República ha tomado medidas disciplinarias despidiendo a un trabajador relacionado con la denuncia de recorte de sueldos en el despacho de la congresista María Cordero Jon Tay, quien no pertenece a ninguna agrupación política. El jefe de la Oficina de Comunicaciones del Parlamento, Miguel Seminario Reyna, informó sobre el despido del ex servidor del Parlamento, Braden Alexander Paredes Calla, debido a una «falta grave» cometida.
El caso salió a la luz cuando una denuncia periodística reveló el recorte de sueldos en el despacho de Jon Tay. Ante esto, la Comisión de Procesos Administrativos Disciplinarios del Congreso inició una investigación y un proceso disciplinario contra Braden Alexander Paredes Calla y su esposa, Faviola Maribel Torres García. Ambos fueron notificados para presentar sus descargos correspondientes.
Tras llevar a cabo una exhaustiva investigación, la comisión determinó la responsabilidad de Paredes Calla y procedió a su cese, el cual fue ejecutado el pasado 25 de mayo. Además, se dispuso la inscripción de la sanción en el Registro Nacional de Sanciones contra Servidores Civiles, lo que implica una inhabilitación automática para ejercer funciones públicas o prestar servicios en el Estado o en empresas estatales durante cinco años, en cualquier forma o modalidad.
En cuanto a Faviola Maribel Torres García, quien presuntamente estuvo involucrada en la recepción de un sobre con dinero destinado a ser entregado a su esposo, Braden Paredes Calla, para posteriormente ser entregado a la congresista Cordero Jon Tay, se emitirá otro informe final con las recomendaciones correspondientes, según lo comunicado por Seminario Reyna.
La denuncia inicial se hizo pública a mediados de abril a través del dominical Punto Final, el cual presentó supuestos audios que confirmarían que la congresista de Fuerza Popular, María Cordero Jon Tay, realizó cobros irregulares a un trabajador de su despacho en el año 2022.
Según el testimonio anónimo del exasesor, la parlamentaria exigía inicialmente el 50% de los ingresos derivados de su trabajo en el Congreso de la República. «El sueldo de asesor era casi 9,000 soles, entonces tenía que pagarle entre 4,500 o 5,000 de manera mensual por un lapso de seis meses», denunció.
El exasesor, quien trabajó en la Comisión Especial del Proyecto Binacional Puyango Tumbes, explicó que un intermediario, identificado como Braden Paredes Calla, técnico del área de Archivo del Congreso, se encargaba de las coordinaciones y cobros. Según sus declaraciones, acordaron que cada vez que el Congreso depositara su salario en su cuenta bancaria, debía enviarle una captura de pantalla a través de WhatsApp, para que Paredes Calla realizará la operación de retirar el 50% y entregárselo ese mismo día, ya sea en efectivo o mediante una cuenta proporcionada por él.

