Ante la denuncia interpuesta por dos turistas nacionales del robo de sus pertenecías por parte de efectivos policiales en zona de frontera, la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo de Tumbes (Dircetur) rechazó tajantemente todo acto delincuencial que puedan sufrir nuestros visitantes locales, nacionales o extranjeros y exhorta a la policía nacional a garantizar la seguridad respectiva.
Es así, que al presidir la Red Regional de Protección al Turista, se tomó de oficio la denuncia mediática interpuesta por dos turistas, y se solicitó la información pertinente al Frente Policial de Tumbes sobre la denuncia oficial y los hechos correctivos efectuados por la entidad.
“Ya se ha enviado el documento al General PNP Nicasio Zapata a fin de efectuar las coordinaciones pertinentes y de entrar responsabilidad se sancione a los involucrados en el ilícito acto, a fin de salvaguardar a nuestros turistas que por Semana Santa arribarán en mayor cantidad a la ciudad de Tumbes”, informó el director de línea, Carlos Zeta Juarez.
El funcionario exhortó a los turistas locales, nacionales y extranjeros hacer uso de los pasos formales para cruzar la frontera, tales como el Centro Binacional de Atención Fronteriza (Cebaf) y el Puente Internacional, esto para evitar algún tipo de ilícito penal.
“Los actuados se estarán dando a conocer en la Red Regional de Protección al Turista para que este hecho no vuelva a suceder y se logre la sanción correspondiente por parte del cuerpo policial”, aclaró Carlos Zeta.
HECHOS. La turista peruana identificada como María del Carmen Carranza denunció que un grupo de efectivos de la Policía Nacional Perú les habría robado la suma de 1 mil dólares y teléfonos móviles, en donde incluso fueron amenazados de muerte si denunciaban los hechos ante la opinión pública.
La mujer denunció que en compañía de su novio se dirigían con destino a las islas Galápagos en Ecuador. Sin embargo, su viaje de paseo nunca se realizó.
La denunciante manifestó que llegó hasta Tumbes procedente de Lima y luego se dirigió hasta Aguas Verdes, para posteriormente tomar un mototaxi quien los llevó por un descampado en la línea de frontera.
En ese trayecto la moto en la que viajaba la pareja fue interceptada por agentes policiales de Perú, quienes en un primer momento prometieron escoltarlos, pero después empezaron a amenazarlos acusándolos de indocumentados para después robarles la suma de 1 mil dólares y amenazándolos que si decían algo los matarían y porque ya los tenían grabados, declaró la agraviada a un periodista de Ecuador.
Carranza indicó que la peor parte la llevó su novio, quien fue golpeado por los agentes del orden, siendo necesaria su atención médica en el Hospital Básico de Huaquillas.

