El pasado 16 de septiembre, y casi a medianoche, el Pleno del Congreso de la República había aprobado -con 100 votos- la Moción 345 que propone la conformación de una comisión multipartidaria de análisis, seguimiento, coordinación y formulación de propuestas para el Proyecto Binacional Puyango-Tumbes, durante el periodo parlamentario 2021-2026.
El autor de la misma, y quien la sustentó, fue Luis Gustavo Cordero Jon Tay, congresista de Fuerza Popular elegido por Lima Provincias; hermano de la congresista Maria Cordero Jon Tay, también de Fuerza Popular elegida por Tumbes.
Este viernes último, 29 de octubre, en una sesión virtual de dicha comisión, resultó elegida la congresista María Cordero Jon Tay, como presidenta de dicha comisión. Tan segura estaba de ser electa presidenta de la comisión que dio tiempo de leer un mensaje previamente redactado.
EXTRAÑO. Pero, porqué un congresista propondría la creación de una comisión especial en Tumbes, una región distinta a la que fue electo, más aún cuando nuestra región tienen 2 representantes de su mismo partido, Fuerza Popular, y su propia hermana es congresista por dicha región.
Es preciso recordar que la creación de comisiones extraordinarias, entre investigadoras y especiales, que muchas veces no llegan a nada, le generan un gasto inmenso al país. Solo en el 2021, los gastos de dichas comisiones superaron los 5 millones de soles.
Muchas de estas comisiones extraordinarias pueden ser parte de sus propias funciones como congresistas. Es decir, con su mismo personal asignado, asesores y asistentes, podrían realizar dicho labor, pero contar con más asesores, viajes, oficinas, gastos operativos la vida se disfruta más.
Es más, el Congreso tiene 24 comisiones ordinarias, estipuladas en el Reglamento del Congreso, entre ellas la de Fiscalización. Entonces, resulta ilógico crear otra comisión que al final no presentará ningún resultado y generará costos extras.
Pues al parecer, todo indicaría que el interés principal de conformar una comisión especial para el caso Puyango-Tumbes sería la de contratar mayor personal. Cada congresista tiene 6 plazas asignadas a su despacho, las mismas que muchas veces son cubiertas por personal que apoyó en su campaña política o por personal «recomendado» por su agrupación política.
Si bien es importante que se fiscalice a todas gestiones que pasaron en el Proyecto Especial Binacional Puyango Tumbes, incluyendo a la actual, pero realmente no se justifica la creación de la comisión especial de análisis, seguimiento, coordinación y formulación de propuestas para el proyecto Binacional Puyando-Tumbes.
Hasta el momento no se le encuentra el beneficio para el pueblo y todo podría ser “un saludo a la bandera”. La congresista Cordero Jon Tay podría realizar las indagaciones que quiera o el trabajo de seguimiento desde su propio despacho, pues tiene facultades para requerir cualquier tipo de información a entidades públicas o incluso realizarla dentro de la comisión de Fiscalización del Congreso.
Los trabajos de las comisiones especiales casi nunca han dado buenos resultados, la mayoría de sus informes son recopilaciones fotográficas de sus visitas, reuniones o entrevistas a autoridades, a ello agregan informes de información pública ya conocida, pero no hay un real trabajo de investigación o de diagnóstico.
Estaremos muy de cerca observando cómo se desempeña esta comisión especial y si realmente da algún resultado, ya que podría ser utilizada para crear planillas con nombres de personajes ya conocidos en nuestra región e incluso de algunos comunicadores locales afines a Fuerza Popular.

