Nuestro medio visitó los exteriores del hospital COVID JAMO ubicado en el asentamiento humano Ciudadela Noé del centro poblado Andrés Araujo Morán y pudo conversar con algunas de las personas que pernoctan en el lugar con la esperanza de recibir noticias favorables con respecto a la salud de sus familiares internados.
En la zona varias carpas están instaladas para el descanso de estas personas que tienen que permanecer a las afueras del nosocomio, esto pese a que actualmente se ejecuta una obra en el lugar y causa incomodidades.
Una mujer que conversó con nosotros mencionó que su esposo ingresó al JAMO el pasado 13 de agosto y que fue derivado a la unidad de cuidados intensivos debido a la gravedad de su estado, un factor que juega en su contra es la comorbilidad.
“Los doctores nos llaman de 7 a 10 de la noche para dar noticias, algunos tienen otros horarios. Mi esposo es el que está internado y me han explicado que su estado es crítico porque tiene diabetes, justamente ahorita me llamaron y dijeron que necesitaba unos análisis con urgencia para hacerlos en un particular”, indicó.
Según nos explicó la ciudadana proveniente de Puerto Pizarro, algunos análisis tienen que realizarlos en un laboratorio particular debido a que en el hospital no se contaría con todos los reactivos. “Hay análisis que hicieron acá pero ahora me están pidiendo que lo haga en particular”, agregó.
Los familiares de todos los pacientes internados comentaron que no les queda otro remedio que permanecer allí y no moverse por nada del mundo, ya que saben que en cualquier momento la situación de salud de sus seres queridos se podría complicar.
“Todos los que estamos aquí tenemos que dormir en las carpas, tenemos que estar aquí para tener noticias sobre nuestros familiares. Además, en el caso de mi esposo ya tiene varios días aquí y le están controlando la infección, no nos dejan verlos a pesar de que podemos comprar nuestro equipo de protección personal, aunque sea para poderlos ver un ratito”, manifestó.
La versión que nos dan estas personas que pernoctan a las afueras del JAMO es alarmante, ya que aseguran que más seguido llegan pacientes graves. Esta situación preocupa ante la anunciada tercera ola de la pandemia. “Cada día se ven más casos, ya no se siente que se reduzca el contagio porque dejando un día vemos como llegan los pacientes y otros fallecen”, refirió.
Uno de los detalles que nos comentó la pobladora perteneciente a Puerto Pizarro es que en su localidad acudió junto a su esposo para recibir la primera dosis de la vacuna Sinopharm pero sin saber que su pareja estaba contagiado de COVID-19, esto habría desencadenado un rápido deterioro de su salud al punto de necesitar ser transferido a UCI COVID.
“Mi esposo se puso la primera dosis de Sinopharm y al día siguiente se puso mal, supuestamente mi pareja antes de que se vacune ya tenía el COVID y la vacuna le hizo más daño, por lo que deberían sacarle una prueba a todos antes de ser inmunizados. La gente tiene miedo de vacunarse por este motivo. Por último, cuando fui a vacunarme ni siquiera me midieron la presión”, explicó.
Esta situación preocupa ya que la mayoría de los testimonios que recibimos tienen similitud, los pacientes habrían recibido la vacuna teniendo COVID-19, ya que no accedieron a tiempo a una prueba de descarte.
Se espera que la Dirección Regional de Salud se pronuncie al respecto para que se tomen medidas urgentes y evitar que sucedan más casos similares que llevan a una situación crítica a las personas que acuden a vacunarse.

