Burlando los puestos de controles aduaneros, el ingreso ilegal, de miles de inmigrantes venezolanos siguen ingresando al país por la zona limítrofe de Perú con Ecuador pese a que existe temor por la aparición de la una segunda ola de la COVID-19. Especialistas de Salud solicitan que se refuerce la vigilancia en los puestos fronterizos.
El alcalde del distrito de Máncora, Alexander Ramírez, detalló que la migración de los extranjeros es preocupante, debido a que diariamente ingresan al balneario un promedio de 250 a 300 personas.
Entre hombres, mujeres y niños, muchos de estos evadiendo los controles aduaneros, tras ser guiados por peruanos que cobran por ingresarlos al país de manera ilegal. Otro grupo de venezolanos llega a Máncora en ómnibus que operan de manera clandestina desde Tumbes.
Ante esta alarmante situación, la autoridad edil ha solicitado a entidades como la Sutran, Migraciones y Gobierno Regional, se tomen las acciones del caso.
“Nosotros ya hemos notificado a la Sutran para que vengan y fiscalicen a las empresas que de manera ilegal venden los pasajes; lo mismo hemos hecho con Migraciones Piura para que tomen acciones. Por lo pronto, estamos haciendo un trabajo disuasivo con la Policía y el Ejército, para que los extranjeros continúen su viaje”, expresó.
Ramírez detalló que pese a que Máncora es ruta de pase de los extranjeros, no existe equipos de respuesta rápidas que puedan monitorear o descartar posibles contagios del nuevo coronavirus.
“Muchos de los inmigrantes caminan la Panamericana Norte, se embarcan en buses y hay otros que retornar a su país. He pedido al gobernador Servando García que se tiene que tomar alguna medida para ver de qué manera se les protege porque son seres humanos, y los mismos peruanos les cobran para pasarlos ilegalmente”, acotó.

