Existe una falta de acción por parte del alcalde Hildebrando Antón
La desidia municipal y la falta de gestión del alcalde Hildebrando Antón han convertido la zona aledaña al Instituto Tecnológico de Tumbes en un asqueroso basurero. Montañas de desperdicios crecen día a día, generando un foco de infección que pone en riesgo la salud de cientos de estudiantes y vecinos que transitan por el lugar.
El pésimo servicio de limpieza pública en Tumbes es una realidad que salta a la vista. A pesar de que los ciudadanos pagan sus arbitrios, la Municipalidad Provincial de Tumbes parece incapaz de garantizar un sistema eficiente de recolección de residuos. Mientras tanto, la basura se acumula sin control, generando un hedor insoportable, proliferación de insectos y roedores, y un grave peligro sanitario.
Este no es un caso aislado. Toda la ciudad se ahoga en la suciedad, con montículos de desechos en calles, parques y avenidas. La falta de acción del alcalde Hildebrando Antón y su gestión indolente e incompetente han convertido a Tumbes en una ciudad abandonada a su suerte.

