Contraloría advierte que podría afectar la calidad y vida útil de la obra.
Tras una visita inopinada a la obra del colegio Inmaculada Concepción, la Contraloría ha podido detectar serias observaciones que podrían afectar la calidad y vida útil de la obra, puesto que no se estaría respetando las especificaciones técnicas ni normativa vigente.
Tal es el caso que, el espesor de las juntas mide 1 cm, cuando deberían tener 1.50 cm, en algunas otras se ha detectado en la misma pared que el espesor se sobrepone llegando a medir 3.5, generando una deficiencia en la albañilería.
Además, con respecto a los suelos el nivel freático no ha sido controlado, debido a que a pesar de que se recomendó la estabilización del mismo con roca acomodada, esto no se ha hecho así afectando la infraestructura donde se observa que se trabajó bajo el agua.
A esto se le suma la diferencia entre el nivel de una y otra zapata, observándose que una se encuentra más abajo que las otras, se ha notado el desnivel en tres de ellos; para la Contraloría este problema se habría ocasionado por un procedimiento constructivo no adecuado o por efectos de la filtración de agua.
Respecto al proceso constructivo el contratista ha considerado el vaciado de los elementos verticales en dos partes, generando un corte a la altura de 0.80 cm del piso terminado, sin embargo, hay que considerar que estas columnas soportarán un techo metálico.
En la preparación de concreto los resultados son diferentes, arrojando uno de ellos 5 pulgadas y otra 1 pulgada, lo que podría acarrear una disminución en la resistencia de la infraestructura.
La situación adversa encontrada en la obra ha sido elevada al Gobierno Regional para que el gerente de infraestructura tome las acciones pertinentes; además las observaciones también debieron ser alertadas por el supervisor de obra, sin embargo, hasta la fecha los funcionarios, al parecer, no toman ninguna medida.

