TRABAJOS MAL HECHOS, NO TERMINADOS Y ALGUNOS NO CORRESPONDEN AL EXPEDIENTE TÉCNICO
La Contraloría General de la República llevó a cabo una rigurosa supervisión en la obra de «Rehabilitación del Servicio de Educación Básica Regular en la Institución Educativa 085 del Centro Educativo Fernández» en el distrito de Canoas de Punta Sal, ejecutada por el Gobierno Regional de Tumbes. Durante el proceso de control concurrente, se centraron en la etapa de liquidación de la obra, encomendada al Consorcio Quebrada Fernández, conformado por las empresas J&J Alemán Constructores S.R.L, Grucons J&M Contratistas Generales S.A.C, e Ingeniería e Inversiones del Norte E.I.R.L.
La supervisión realizada reveló una serie de situaciones adversas que plantean serias preocupaciones. En primer lugar, se constató que los trabajos no se encontraban culminados y se observaron deficiencias constructivas en la obra antes de su liquidación. Esta situación genera un riesgo inminente, ya que puede comprometer el uso adecuado de los recursos públicos, incumplir las disposiciones contractuales, generar gastos adicionales y afectar la calidad y vida útil de la obra.

Además, se identificaron discrepancias notables entre lo establecido en el expediente técnico y lo efectivamente ejecutado en la obra. Por ejemplo, se constató que la puerta instalada en la caseta de bombeo no correspondía a la diseñada en el expediente, ya que se utilizó una puerta de malla de acero en lugar de una puerta de plancha LAF. Asimismo, se detectaron diferencias en la ubicación de la tubería de rebose y limpieza del tanque elevado, así como la falta de instalación de una caja prefabricada. Además, se evidenciaron desniveles en los pisos interiores y exteriores.
Otro aspecto relevante fue la presencia de hongos en la parte inferior de la losa aligerada de los techos, lo cual denota un deficiente control de humedad en la obra. Además, se encontraron materiales de desecho, como restos de concreto y madera, que no fueron debidamente eliminados por el contratista. También se constató la falta de culminación de trabajos, como el desmanche de pintura en las losas de la plataforma deportiva, la falta de instalación de una tapa metálica en el tanque elevado, así como la ausencia de cajas de concreto al costado de la cisterna y de tuberías de rebose y brecha de aire.

En cuanto a la calidad de los trabajos ejecutados, se encontraron deficiencias significativas, como desniveles, hundimientos y fisuras en los paños de las losas de concreto. También se observó desprendimiento, desnivel, fisuras y falta de adherencia entre las piezas de porcelanato utilizadas. Se detectaron filtraciones en las losas aligeradas, las cuales propiciaron la formación de hongos y el desprendimiento de pintura. Además, se evidenció desprendimiento de tarrajeo, desniveles entre las hojas de los portones metálicos y entre las tapas de drenaje pluvial. Se constató la instalación de piezas de porcelanato de diferente tonalidad en un mismo ambiente, así como puertas de madera que no cierran adecuadamente.

También se encontraron fisuras en sardineles de concreto y deficiencias en las juntas entre tabiques y columnas. Por si fuera poco, se registró un menor número de unidades de puestas a tierra y buzonetas eléctricas de lo estipulado en el expediente técnico.
Por otro lado, se informó durante la supervisión que el contratista no había elaborado ni presentado la liquidación de la obra, a pesar de que esta se encontraba en proceso de elaboración por parte de la entidad.
Adicionalmente, se constató que las instalaciones de la institución educativa ya estaban siendo utilizadas por la población estudiantil, a pesar de que no se había realizado la transferencia correspondiente y de que no se contaba con un inventario de los bienes inmuebles recibidos.
Ante estos hallazgos preocupantes, la Contraloría ha notificado al gobernador regional de Tumbes, Segismundo Cruces Ordinola, para que adopte las medidas preventivas y correctivas necesarias. Es fundamental que se tomen acciones inmediatas para subsanar las deficiencias encontradas y asegurar que la infraestructura educativa cumpla con los estándares de calidad establecidos, en beneficio de la comunidad educativa y el desarrollo educativo en la región.

