Nuestra región todos los días enfrenta una grave escasez de agua potable en diferentes sectores, lo que ha generado diversas consecuencias negativas para su población. Esta situación precaria ha llevado a un aumento significativo de los casos de dengue en la región, poniendo en peligro la salud y el bienestar de sus habitantes. Ante estas problemáticas, la ministra de Salud, Rosa Gutiérrez Palomino, compareció ante la Comisión de Salud y Población del Congreso de la República para responder a las críticas sobre las acciones y estrategias implementadas por su sector en relación a la epidemia del dengue en el norte del país.
Durante su intervención, la ministra Gutiérrez destacó la falta de acceso a servicios básicos en la región de Tumbes, especialmente en lo que respecta al suministro de agua potable. Según sus declaraciones, Tumbes y Piura, otra región afectada por la escasez de agua, cuentan únicamente con dos horas al día de servicio de agua potable. En los asentamientos humanos, esta situación se agrava aún más, ya que el suministro de agua potable se reduce a una vez por semana. Esta realidad precaria ha contribuido al deterioro de las condiciones sanitarias y al aumento de los casos de dengue en la región.
La ministra de Salud lamentó la falta de acción de las autoridades locales, incluyendo alcaldes y gobernadores, para cerrar las brechas en la prestación de servicios básicos como agua potable, alcantarillado y recolección de desechos. Además, hizo hincapié en la existencia de 57 obras paralizadas en el país, de las cuales 28 se encuentran suspendidas, lo cual agrava aún más la situación y evidencia una mala gestión por parte de las autoridades locales.
La situación de escasez de agua potable en Tumbes ha tenido un impacto directo en el aumento de los casos de dengue en la región. La falta de acceso regular a agua potable dificulta las medidas de prevención y control, como el lavado de recipientes y la eliminación de criaderos de mosquitos. Esto crea un entorno propicio para la reproducción del mosquito Aedes Aegypti, vector transmisor del dengue, aumentando el riesgo de propagación de la enfermedad.
En relación a la situación del dengue, la ministra Gutiérrez destacó la magnitud del problema y su rápida propagación en el país. Mencionó que en el año 2017, el dengue se encontraba focalizado en cinco regiones, pero en el año 2023 se ha extendido a 20 regiones y 222 distritos en tan solo 8 a 10 días. Esta expansión acelerada pone de manifiesto la urgencia de implementar medidas efectivas para contener la propagación del virus y proteger la salud de la población.
Además, la ministra Gutiérrez señaló que el cambio climático ha impactado de manera significativa al Perú y otros países en el marco de la emergencia sanitaria por el dengue. Las altas temperaturas son un factor clave para el cultivo y desarrollo del mosquito transmisor del dengue. En este sentido, la falta de acceso regular a agua potable agrava aún más la situación, ya que los ciudadanos se ven obligados a recolectar agua en baldes debido a la escasez, creando condiciones propicias para la reproducción del mosquito y la propagación del dengue.
La escasez de agua potable en Tumbes se convierte en un factor determinante en la propagación del dengue, ya que dificulta las medidas de prevención y control, como el lavado de recipientes y la eliminación de criaderos de mosquitos. Esta situación evidencia la necesidad urgente de una acción coordinada entre el gobierno central y las autoridades locales para garantizar el acceso a servicios básicos y abordar la epidemia de dengue de manera integral.
Ante estos desafíos, es crucial que las autoridades locales en Tumbes y en todo el país intensifiquen sus esfuerzos para asegurar el suministro regular de agua potable y llevar a cabo campañas de prevención y concientización sobre el dengue. Asimismo, es fundamental promover la coordinación interinstitucional y la participación ciudadana en la implementación de medidas de control y en la vigilancia epidemiológica para hacer frente a esta grave situación.
La falta de agua potable en Tumbes no solo pone en riesgo la salud de la población, sino que también revela la falta de acción y la mala labor de las autoridades locales en la provisión de servicios básicos. Es responsabilidad de todos los actores involucrados trabajar de manera conjunta para superar estos desafíos y garantizar un futuro más saludable para la región de Tumbes y todo el país.

