En menos de un día, dos crímenes a balazos han movilizado a los agentes de la Dirección de Muertes Violentas (Dinased) y Criminalística, tras la violenta muerte de dos jóvenes en el Cantón Huaquillas, en Ecuador.
El primer crimen se registró al promediar las 4:00 de la tarde del último viernes, en las calles Piñas y Av. Machala.
Según testigos, la víctima identificada como Edison Fabián Neira Pachirri, se encontraba en una cancha deportiva en el citado cantón fronterizo, hasta donde llegaron sus verdugos, quienes empezaron a disparar.
Quienes vieron el hecho indicaron que el hombre intentó huir, sin embargo, producto de las balas, se desplomó cuadras más adelante en las afueras de una vivienda. El cuerpo de Neira Pachirri quedó tendido en plena calle en un charco de sangre, mientras sus asesinos se dieron a la fuga con rumbo desconocido.
Fueron varios los impactos de bala en la cabeza que acabaron con su vida y, por la crueldad de los hechos, los agentes de la Dinased sospechan que el crimen tuvo como móvil “un ajuste de cuenta o venganza”.
Según versiones de la policía del vecino país, una mujer resultó herida al ser alcanzada por una bala perdida.

Segundo muerto. Eduardo Javier Tenezaca Aguayo, de 30 años, murió de varios disparos cuando caminaba por la ciudadela El Bosque, en la ciudad de Huaquillas.
El hecho se registró alrededor de las 8:00 de la noche del viernes, cuando la víctima se acercaba a una vivienda ubicada en las calles Quitus, entre Bandera y Etza, de pronto, llegaron dos sujetos a bordo de una moto y uno de ellos comenzó a dispararle.
La víctima recibió los disparos y una ambulancia del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) llegó hasta el lugar y el médico confirmó que Tenesaca no tenía signos vitales.
Agentes de la Dirección de Muertes Violentas (Dinased) y Criminalística realizaron el levantamiento del cadáver.
Según la Policía, la víctima tenía antecedentes penales, pero no se conoció que motivó a que los gatilleros acabaran con la vida de este ciudadano.
Los moradores se abstuvieron de comentar el hecho de sangre por temor a represalias. “Se desconocen si los asesinos caminaban o iban en un vehículo, es un lugar desolado y las personas no quieren hablar por temor a represalias”, indicó Luis Suarez, jefe de la Policía Nacional del distrito Huaquillas.



