Edwin Anselmo Cohaila Nina (53), exmagistrado del Segundo Juzgado de Investigación Preparatoria de la Corte Superior de Justicia de Tumbes, se vio involucrado en un preocupante accidente de tránsito en el kilómetro 8.5 de la avenida Los Ángeles, comuna de Calana. Según información policial, Cohaila fue sometido a un test de alcoholemia que arrojó un resultado positivo, reiterando su comportamiento irresponsable relacionado con el consumo de alcohol, que anteriormente lo llevó a su destitución del cargo en 2022.
El incidente ocurrió cuando el exjuez conducía una camioneta blanca de placas AWZ-616, la cual impactó contra el automóvil de Luz Maribel Maquera Medina (41), matrícula Z3F-174. A consecuencia del choque, Maquera resultó lesionada y fue trasladada al hospital Daniel Alcides Carrión, perteneciente a EsSalud, donde recibe atención médica.
Las imágenes captadas por testigos muestran a Cohaila discutiendo con la otra parte involucrada, alegando el supuesto robo de su billetera como motivo para no presentar una denuncia ni su documento de identidad a la Policía Nacional del Perú (PNP). No es la primera vez que se registran incidentes relacionados con su identidad, ya que en 2019 fue intervenido por la policía, lo cual posteriormente condujo a su destitución por parte de la Junta Nacional de Justicia en 2022.

La rápida respuesta de la policía y los serenos permitió intervenir en el lugar del accidente, donde se encontraban ambos vehículos y personas alteradas, presuntamente debido al consumo de alcohol. Luz Maquera relató que se encontraba dentro de su automóvil estacionado en dirección oeste a este cuando la camioneta AWZ-616 se aproximó temerariamente por la avenida Los Ángeles, impactando frontalmente contra su vehículo.
Después del violento choque, la camioneta volcó, y el exmagistrado Cohaila intentó huir mientras forcejeaba con las personas presentes en el lugar. Sin embargo, fue reducido por la policía y sometido a un examen de alcoholemia, que dio positivo, lo que llevó a su detención por el presunto delito de peligro común. La fiscal Claudia Portugal Vega tiene conocimiento del caso, mientras que Luz Maquera fue trasladada al hospital con lesiones.
Cabe recordar que en junio de 2019, Edwin Anselmo Cohaila Nina fue acusado de conducir bajo los efectos del alcohol, lo que finalmente condujo a su destitución por parte de la Junta Nacional de Justicia en mayo de 2022. En esa ocasión, la Junta determinó que Cohaila había incurrido en faltas muy graves según lo establecido en el artículo 48, incisos 12 y 13, de la Ley de la Carrera Judicial.

La ciudadanía demanda una pronta y adecuada respuesta de las autoridades ante este preocupante incidente protagonizado por un exmagistrado que continúa mostrando comportamientos irresponsables y peligrosos en las vías públicas. Es evidente que las medidas disciplinarias tomadas en el pasado no han sido suficientes para prevenir que Cohaila ponga en riesgo la seguridad de los demás ciudadanos.
Asimismo, es importante que se realice una exhaustiva investigación para determinar si existe algún tipo de negligencia o falta de seguimiento en el caso de Cohaila, considerando su historial y comportamiento previo. La sociedad exige que se tomen las medidas necesarias para protegerla de individuos que representan un peligro evidente.

Este lamentable incidente también pone en evidencia la necesidad de implementar políticas y programas de prevención y concientización sobre la conducción responsable y los peligros de manejar bajo los efectos del alcohol. Es fundamental que se refuercen las campañas de educación vial y se promueva una cultura de respeto y seguridad en las vías.
La ciudadanía no puede estar expuesta a la irresponsabilidad de individuos como Cohaila, cuyas acciones tienen consecuencias graves para la integridad y la vida de los demás. Es responsabilidad de las autoridades velar por la seguridad y el bienestar de todos los ciudadanos, tomando las medidas necesarias para evitar que este tipo de incidentes se repitan en el futuro.
Esperamos que este caso sea tratado con la seriedad y la urgencia que merece, y que se tomen las acciones pertinentes para garantizar la seguridad de la comunidad. La sociedad no puede permitir que individuos como Cohaila continúen poniendo en riesgo la vida de las personas en las vías públicas.

