Año tras año el Paseo Libertadores, en pleno centro de la ciudad de Tumbes, se ha llenado de cables que en muchos casos están deteriorados y en desuso, los que han sido simplemente amarrados en los postes de luz exponiendo la vida e integridad física de las personas.
En las dos etapas del Paseo Libertadores, se ve una contaminación ambiental donde no solo existen cables colgando, sino que también han sido sujetados indiscriminadamente entre quioscos y al alcance de los niños.
Estos cables llegan cerca al suelo y cualquier persona o niño puede cogerlos o manipularlos, sin darse cuenta si son cables que poseen energía eléctrica o de alguna empresa de telecomunicaciones.
Cabe mencionar, que desde el 2019 la Defensoría del Pueblo viene luchando para que las empresas de telecomunicaciones inicien con el retiro de los cables aéreos que están en desuso y el reordenamiento de los cables eléctricos.
Sin embargo, la Presidencia del Consejo de Ministros ha hecho caso omiso, al emitir la reglamentación de la Ley 30477, para proteger a las personas del peligro y propiciar la limpieza de las ciudades de los cables que se encuentran deteriorados y en desuso.
Mientras se espera la reglamentación de esta Ley, los ciudadanos están expuestos a cualquier tipo de peligro con estos cables que no se diferencian de unos u otros. El peligro es más latente frente a las intensas lluvias registradas y los cables de energía eléctrica en su mayoría están energizados.
Cabe mencionar, que, sumado a ello, también existen instalaciones clandestinas que hace aún más vulnerable la seguridad de las personas, por lo que este lugar se ha convertido en una bomba de tiempo si es que las autoridades, a través de las autorizaciones municipales, regulan las instalaciones.

