Tras el brote de enfermedades diarreicas agudas en la región se ha iniciado la evaluación de la calidad del agua en los centros educativos, tanto céntricos como rurales, con la finalidad de salvaguardar la integridad física de los alumnos.
Especialistas de la Dirección Regional de Salud (Diresa) de Tumbes, tomaron muestras de agua en diferentes instituciones educativas públicas, a las cuales se les realizará un análisis de calidad. Asimismo, se identificaron criaderos de zancudos que deben ser eliminados a la brevedad.
La gerente de desarrollo social del Gobierno Regional, Kattia Pozada Limo, puso énfasis en la importancia de las acciones preventivas que viene efectuando el sector Salud, teniendo en cuenta que dos semanas antes se registró un brote de enfermedades diarreicas agudas, siendo el consumo del recurso hídrico la vía de infección masiva por rotavirus.
«Los niños y niñas que retornan a las aulas van a tener contacto con el agua y es importante prevenir, apostar por la salud de los escolares», expresó Kattia Pozada.
El encargado de Higiene Alimentaria y Zoonosis de Desa, Allain Castro Espinoza, detalló que también se aplicó una ficha de evaluación de salud ambiental e inocuidad alimentaria en cada escuela visitada.
Las inspecciones en los centros educativos continuarán debido a que el martes solo se logró realizar en 5 colegios céntricos, faltando las zonas rurales que no cuentan con el servicio de agua potable por redes.
Las inspecciones continuarán en los colegios alejados de la provincia de Contralmirante Villar y Tumbes.

