Durante la mañana del miércoles y por segundo día consecutivo un grupo ya más nutrido de migrantes venezolanos se congregaron en las exteriores de la sede de la Organización No Gubernamental (ONG) denominada como «Encuentros», esto para solicitar alguna respuesta referente a los recursos destinados para el apoyo a estas personas, lugar en el que se encontraba además el gerente de Desarrollo Social del Gobierno Regional de Tumbes, el señor Luis Cerna, quién dijo ante las cámaras que desafortunadamente en nuestra región no existe ningún organismo o institución que pueda controlar o fiscalizar a las personas que manejan ese dinero el cual en su mayoría llega desde la ONU.
Asimismo, durante la manifestación pacífica por el grupo de personas quiénes indican que durante varios meses han intentado obtener algún apoyo para regularizar su estado migratorio y poder trabajar de manera honrada en esta región del país, estos indicaron nuevamente tener pruebas de que tanto el dinero como los alimentos destinados para el apoyo a las personas vulnerables son robados por quiénes manejan estas organizaciones, las cuales no tienen ningún tipo de control en nuestra jurisdicción.
De igual forma, nos encontramos con el testimonio de un joven oriundo de la isla de Margarita en el estado Nueva Esparta de Venezuela, el cual narró en su testimonio que hace un año tuvo un accidente laboral en el que sufrió doble fractura en una de sus piernas, situación por la cual quedó discapacitado y desde entonces le ha tocado comer de la basura y vivir en situación de calle debido a que no puede trabajar y tampoco tiene un seguro médico para restablecer su estado de salud, por lo que durante todo este tiempo se ha mantenido tocando puertas en distintas instituciones y a la fecha no recibe ninguna respuesta respecto a su problema.
Cabe destacar que estas personas además se dirigieron a la Defensoría del Pueblo en busca de algún apoyo para solventar la situación, lugar en el que en su documento de orientación indican que no tienen ninguna jurisprudencia para poder intervenir en el problema antes descrito, por lo que definitivamente, todo parece indicar que ciertamente en estas organizaciones no existe ningún control sobre los recursos que manejan y, por tanto, no le rinden cuentas a nadie sobre cómo los invierten el dinero destinado para las personas en situación de vulnerabilidad.

