Un taxista de 27 años, estuvo a punto de morir luego de que su vehículo fuera atacado con diez disparos por unos sujetos en el Cantón Huaquillas en Ecuador. Sin embargo, el hombre resultó lesionado al recibir un disparo a la altura de la axila.
El atentado ocurrió al promediar las 06:30 de este miércoles, en las calles García Moreno y Óscar Ugarte de la ciudadela Jaime Roldós Aguilera del cantón fronterizo.
El afectado identificado como Álvaro Díaz, de nacionalidad ecuatoriana, narró a la policía salió de su domicilio en un auto que lo utiliza para laborar como taxista informal cumpliendo la ruta Huaquillas – Machala y viceversa.
Minutos después, cuando circulaba por las calles García Moreno, entre Bolívar Madero y Carchi, ciudadela Jaime Roldós, en Huaquillas, es interceptado por una camioneta de color concho vino que lo impacta.
De este vehículo se bajaron algunos sujetos en poder de armas de fuego y le dispararon en al menos 10 ocasiones, para luego darse a la fuga con dirección al colegio Remigio Geo Gómez Guerrero.
Uno de los proyectiles alcanzó a la víctima a la altura de la axila, algo que no le impidió manejar, pues el mismo se dirigió hasta el hospital Básico de Huaquillas en donde recibió atención médica.
Los galenos al examinarlo indicaron que su situación era estable, pero que deberían realizarle exámenes complementarios para confirmar que la bala no causó daños a órganos importantes.
La víctima manifestó que trabaja como taxista informal y que realizaría trabajos, como traslado de mujeres o encomiendas, a un grupo delictivo que opera en la frontera Perú y Ecuador.
Como evidencia Criminalística recogió seis vainas percutidas de calibre 9 milímetros, además, se confirmó que el ataque se realizó con una pistola.
El personal policial del vecino país, solicitó la presencia de la Policía Judicial y personal de la Dirección Nacional de Investigación de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Secuestro y Extorsión (DINASED) para que tomen detalles para el procedimiento respectivo.
Dato: El mismo agraviado reconoció que prestaría servicios a un grupo delictivo que opera en la frontera.

