Fisuras y grietas en todos los ambientes, pisos deteriorados con desniveles, techos colapsados que generan filtraciones durante las lluvias, y desprendimiento generalizado de pintura
Un reciente informe de visita de control elaborado por el Órgano de Control Institucional de la Municipalidad Provincial de Zarumilla revela graves deficiencias en infraestructura, equipamiento y gestión operativa en la comisaría PNP de Zarumilla, poniendo en riesgo tanto la seguridad ciudadana como la integridad del personal policial.
La Contraloría General de la República, a través de una inspección realizada entre el 30 de octubre y el 5 de noviembre del 2025, identificó cinco situaciones adversas que afectan la capacidad de respuesta policial en el distrito fronterizo.
La primera y más preocupante es el pésimo estado de la infraestructura. Las instalaciones presentan fisuras y grietas en paredes de todos los ambientes, pisos deteriorados con desniveles, techos colapsados que generan filtraciones durante las lluvias, y desprendimiento generalizado de pintura. Cuatro ambientes construidos con material drywall, destinados al descanso del personal, están completamente inhabitables y ahora se usan como almacenes de objetos en desuso. Los efectivos han tenido que construir por cuenta propia nuevas áreas de descanso con recursos de su propio bolsillo.
El parque automotor también presenta una situación alarmante. De los 16 vehículos asignados para el patrullaje preventivo, solo 8 se encuentran operativos, tres camionetas y cinco motocicletas. Los otros ocho vehículos, seis motocicletas, una camioneta y un automóvil, permanecen inoperativos, lo que reduce drásticamente la capacidad de respuesta ante emergencias y persecución de hechos delictivos. Esta situación genera riesgos de mayor deterioro de las unidades, incremento de costos de reparación y limitaciones graves en la cobertura territorial.
En cuanto al equipamiento del personal, la Contraloría constató que no todos los efectivos policiales cuentan con los elementos reglamentarios básicos para el patrullaje. Hay deficiencias en chalecos antibalas, radios de comunicación, linternas, esposas metálicas y varas de ley, exponiendo la seguridad de los agentes y afectando la calidad del servicio policial. Esta carencia contraviene directamente el Manual de Patrullaje de la Policía Nacional del Perú, que establece requisitos mínimos de seguridad para los efectivos en servicio.
Otro hallazgo crítico es la ausencia del Certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones, exigido por normativa nacional para garantizar condiciones de seguridad en instalaciones públicas. Pese a que, según el personal policial, se han realizado múltiples solicitudes, el documento aún no ha sido emitido, lo que pone en riesgo la integridad de los trabajadores, el patrimonio y el acervo documentario de la comisaría.
Finalmente, la comisaría no formuló el Plan de Patrullaje por Sector para el año 2025, instrumento fundamental para la planificación operativa. Además, sus vehículos no están vinculados al Sistema Informático de Planificación y Control de Patrullaje (SIPCOP), lo que limita la coordinación eficiente de los servicios policiales y afecta la prevención de delitos y faltas en beneficio de la ciudadanía.
