Local en condiciones inseguras, serio deterioro, flota vehicular inoperativa, tecnología obsoleta y mobiliario en mal estado
El Órgano de Control Institucional de la Municipalidad Provincial de Zarumilla reveló nueve situaciones adversas críticas en la Comisaría PNP Papayal que comprometen la prestación de servicios policiales a la población del distrito de Papayal, provincia de Zarumilla, región Tumbes.
El informe de visita de control N° 039-2025, elaborado tras una inspección realizada entre el 30 de octubre y el 5 de noviembre del 2025, expone condiciones alarmantes en infraestructura, equipamiento y recursos operativos que afectan directamente la seguridad e integridad tanto del personal policial como de la ciudadanía.
Local en condiciones inseguras y sin registro de propiedad. Una de las deficiencias más graves identificadas es que el inmueble donde funciona la comisaría no está registrado como propiedad del Ministerio del Interior, sino que es cedido en calidad de préstamo por la Municipalidad Distrital de Papayal.
Además, el local cuenta con apenas 106.80 metros cuadrados, cuando la normativa establece un área mínima de 700 metros cuadrados para comisarías tipo C, resultando insuficiente para albergar adecuadamente las diferentes áreas administrativas y de servicio.
La inspección documentó deterioro severo en paredes, techos y servicios higiénicos, con presencia de humedad, grietas estructurales y tarrajeo dañado en áreas críticas como armería, detención, descanso del personal y oficinas administrativas. Varios baños fueron encontrados inoperativos, y la comisaría carece de inspecciones técnicas de Defensa Civil, poniendo en riesgo la integridad del personal y usuarios.
Flota vehicular reducida a la mitad por inoperatividad. El informe revela que de ocho vehículos asignados, solo cuatro están operativos: dos motocicletas (placas EP-2357 y EP-6380) y dos camionetas (placas EPD-826 y EPA-145) se encuentran inoperativas, reduciendo en 50% la capacidad de patrullaje. Esta situación compromete la cobertura del servicio policial en el distrito y debilita la prevención y persecución de hechos delictivos.
Tecnología obsoleta y ausencia de equipamiento básico. La visita detectó que la comisaría no cuenta con fotocopiadora, escáner ni impresoras operativas. De seis computadoras existentes, solo dos funcionan y requieren mantenimiento, mientras que las cuatro impresoras están inoperativas.
Los equipos informáticos tampoco son asignados de manera individual a los efectivos policiales que realizan labores administrativas, y la conexión a internet depende exclusivamente de un equipo móvil proporcionado por el Ministerio del Interior, sin servicio constante.
Mobiliario en mal estado y deficiencias operativas. La inspección registró mobiliario deteriorado, incluyendo sillas y módulos de cómputo en mal estado que podrían afectar la integridad del personal y el normal desarrollo de los servicios a la ciudadanía.
En cuanto a los servicios policiales, el informe señala que la comisaría no ejecuta patrullaje a pie por falta de efectivos policiales, limitando la prevención de delitos y faltas. Tampoco se difundió públicamente el mapa del delito, privando a la población de información sobre zonas, horarios y recorridos peligrosos.
Fallas en protección a víctimas de violencia familiar. Otro hallazgo preocupante es que la comisaría no cuenta con el mapa gráfico y georreferencial de medidas de protección dictadas por el Juzgado de Familia a favor de víctimas de violencia familiar, lo que compromete la respuesta oportuna ante emergencias o pedidos de resguardo.
Asimismo, se determinó que no tiene acceso al Sistema Informático de Planificación y Control de Patrullaje Policial (SIPCOP), impidiendo el monitoreo en tiempo real de la ubicación y rutas de los vehículos policiales.
