NO SE PUEDE CAMBIAR TUBERÍAS DETERIORADAS DE AGUA Y DESAGÜE Y ESTO GENERA SERIOS PROBLEMAS. SE ESPERA DENUNCIA PENAL CONTRA EL MAL FUNCIONARIO DE CHICHO

En un nuevo episodio que evidencia la alarmante falta de gestión y planificación en Tumbes, se encuentra la obra de pavimentación de la Av. Fernando Belaúnde Terry, donde la ruptura de una tubería ha desencadenado un desborde de aguas residuales, causando serios problemas de salubridad y poniendo en riesgo la salud pública. Este incidente ha sacado a la luz la incompetencia y negligencia del Director Regional de Transportes y Comunicaciones, Nick Rojas Prescott, cuya irresponsabilidad ha dejado a la población expuesta a situaciones que podrían haberse evitado con una gestión adecuada.

La Unidad Ejecutora 002 – Agua Tumbes, encargada de la reparación inicial de la tubería, ha emitido un pronunciamiento en el que detalla la gravedad de la situación. Según su informe, la tubería afectada, de aproximadamente 80 metros de longitud y hecha de concreto, está completamente deteriorada y requiere un reemplazo inmediato por tuberías de PVC. Sin embargo, Agua Tumbes se ha visto impedida de realizar este cambio, ya que un tramo de 60 metros de esta tubería pasa bajo un pavimento recién colocado por la Dirección Sectorial de Transportes y Comunicaciones del Gobierno Regional de Tumbes. 

Este pavimento, que debería representar una mejora para la infraestructura vial de la región, se ha convertido en un obstáculo, ya que la responsabilidad del cambio de la tubería recae sobre la Dirección de Transportes. La falta de acción por parte de esta dirección, liderada por un director que ha demostrado ser completamente incompetente y desinteresado en las necesidades de la comunidad, ha exacerbado un problema que ahora amenaza con convertirse en una crisis sanitaria.

Lo más alarmante de esta situación es que los problemas con las redes de agua y alcantarillado no son nuevos ni inesperados. La Contraloría General de la República ha revelado que el Servicio de Saneamiento Tumbes (SST) ya había comunicado, el 7 de febrero, el estado crítico de las redes de agua potable y alcantarillado en varias calles donde se están llevando a cabo obras, incluyendo la Av. Fernando Belaúnde Terry. Según este informe, las redes de agua potable tienen una antigüedad de entre 21 y 26 años, mientras que algunas redes de alcantarillado alcanzan los 40 años de uso, lo que las hace sumamente vulnerables a fallas.

Pese a contar con esta información, la Dirección Regional de Transportes, en un acto de absoluta negligencia y falta de profesionalismo, decidió ignorar las recomendaciones de reemplazar las tuberías antiguas por nuevas de PVC. El expediente técnico de la obra no incluyó las partidas necesarias para el cambio de las redes de agua y alcantarillado, lo que resulta en una omisión gravísima que pone en entredicho la capacidad y compromiso del director de Transportes. Es inconcebible que, con pleno conocimiento del estado crítico de estas infraestructuras, se haya procedido a pavimentar sin asegurar primero la durabilidad de las tuberías subyacentes.

El informe N.º 037-2024 de la Contraloría es contundente al exponer las falencias en la planificación de la obra. El documento señala que no se registró ningún ingreso de expedientes técnicos de saneamiento para su evaluación, lo que refleja una total desconexión y descoordinación entre las entidades involucradas. Además, se menciona que, durante las excavaciones y cortes en el tramo I de la Av. Fernando Belaúnde Terry, se detectó humedad, un claro indicio de la presencia de tuberías en mal estado que datan de hace 40 años. Esta situación no solo retrasa los trabajos, sino que podría dar lugar a un doble gasto en el futuro, ya que será necesario intervenir nuevamente para realizar las reparaciones que ahora han sido negligentemente ignoradas.

El pronunciamiento de Agua Tumbes es un llamado de atención urgente. La entidad ha expresado su frustración por la falta de colaboración y la inacción de la Dirección Regional de Transportes. A pesar de las reiteradas coordinaciones y advertencias, la Dirección de Transportes ha hecho oídos sordos a las recomendaciones, demostrando una total falta de interés en proteger el bienestar de la población. La situación es tan crítica que, de no tomar medidas inmediatas, Tumbes podría enfrentarse a una crisis sanitaria que afectaría gravemente a sus habitantes.

La ineptitud del director de Transportes ha quedado al descubierto, y su desidia es inaceptable. Esta vez se pone al descubierto un presunto delito en la Dirección Regional de Transportes y de su director Nick Rojas Prescott, al ejecutar pavimento rígido sin ver temas de agua y alcantarillado, pese a que esto está penado.

La región de Tumbes merece una gestión eficiente y comprometida con el desarrollo y bienestar de sus ciudadanos, no la burla de obras mal planificadas que solo generan más problemas. Es imperativo que se tomen acciones inmediatas para corregir estos errores y que se realice una auditoría exhaustiva de la gestión de la Dirección Regional de Transportes, con el fin de evitar que este tipo de situaciones se repitan en el futuro.

Exit mobile version