Un familiar cercano del presunto agresor que se encuentra actualmente como no habido luego de ser condenado a 35 años de prisión, decidió darnos otra versión de los hechos a puertas de que la Sala Penal de Apelaciones dicte un fallo.

La denuncia se realizó en el 2015, fue muy difundida en varios medios de comunicación en la región. 

HECHOS. La fecha es el 28 de octubre del 2015, cuando Rosa Elvira, madre del menor de iniciales A.G.S.P. (sexo masculino) denuncia a Luis Eduardo Carrasco Purizaga de haberlo violado mediante actos contra natura. Sin embargo, y de acuerdo a la denuncia el hecho no habría ocurrido en el 2015, sino en el 2010, es decir hace 5 años, cuando la presunta víctima tenía 7 años.

Para Rosa Elvira, la cara y presencia de Luis Eduardo, el presunto agresor, no le era ajena, pues es su sobrino. Entonces, la presunta víctima y el presunto agresor eran primos. 

Siguiendo la versión de la madre, su hijo, quien ya en el año 2015 tenía 12 años, intentó quitarse la vida con un cuchillo, este hecho ocasionó que en una conversación con su hermana Ericka, vía messenger, le contara que fue Luis quien hace 5 años lo habría violado.

Hecha la denuncia se realizaron las pericias respectivas, el certificado médico, entrevista en Cámara Gesell y protocolo de pericia psicológica. 

De acuerdo a la defensa legal de Luis Eduardo, el menor entró en serias contradicciones al narrar el lugar donde se desarrollaron los hechos. 

El menciona un acto de violación y en otros 2 intentos más, desde el 2010 hasta el 2015. Y si bien menciona otros ataques sexuales señala en su declaración no recordar detalles, esto a pesar de indicar que fueron cercanos al año 2015. Solo recuerda con algunos detalles lo ocurrido en el 2010.

En el primer caso, el menor señala que el presunto acto de violación ocurrió en el dormitorio del segundo piso de la casa de la familia del presunto agresor; sin embargo, no menciona en detalle la descripción del mismo, color de paredes, puertas y ventanas (color y ubicación).

En el segundo y tercer caso, se narra 2 intentos de violación, así quedó registrado en el expediente, al cual tuvimos acceso, uno en la misma casa de la familia del presunto agresor y el otro en una casa ubicado en el sector Los Claveles, Pampa Grande. En ambos casos se narra que hubo un intento de violación pero que el agraviado (menor) logró escapar, de las viviendas. Sin embargo, el Juzgado Penal Colegiado de Tumbes consideró estos hechos como probados y ciertos los intentos de violación.

CONTRADICCIONES. Al ser una denuncia por una presunta violación de hace 5 años, el certificado médico legal, del año 2015, poco aportaría en señalar quien fue el responsable de la presunta violación, quedaría como única prueba la Cámara Gesell. 

La entrevista del menor en la Cámara Gesell tuvo serias incongruencias en su relato. Y a pesar que el mismo Juzgado Penal Colegiado que condenó a Luis Eduardo a 35 años de prisión, reconoció que en la Entrevista Única de la Cámara Gesell hubo contradicciones  e incluso las preguntas formuladas por el perito, que entrevistó al menor, eran sugeridas (con respuestas inducidas); y que era notorio que el menor no tenía un relato claro, persistente en la incriminación en contra de Luis Eduardo, decidieron validarla, y dar como  hecho probado la violación.

Otro hecho irregular por parte del colegiado, de acuerdo a la versión de la familia del denunciado, es que los jueces no valoraron lo indicado en la fecha del certificado médico legal.

En dicho documento, se indica según narración de la madre, que “El día sábado hubo una fiesta y al momento que se ha mi hijo se le pide que entre una mesa de la calle, él comenzó a renegar y hablar de mí (su madre) mi hija ha salido y le ha dado una bofetada (aunque en la declaración ante el psicólogo el menor refiere que le lanzó una sandalia el mismo que le cayó en el rostro), luego mi hijo ha entrado a la cocina ha cogido un cuchillo y a quererse como matar, que estaba cansado de ser maltratado, después de tanto hablar él ha dejado el cuchillo y se fue a dormir a la casa de mi sobrina. Luego el domingo él al hablar por chat con mi hija y le dice que mi sobrino “Pancho” lo ha estado tocando y abusando de él. Mi hija viene y me lo cuenta y por ende yo voy y le pregunto y me dice mi hijo que es cierto, que él desde hace 5 años viene abusando de él”.

Sin embargo en la denuncia policial, la madre indica que “Su menor hijo de nombre A.S.P. (12) había sido víctima de violación por parte de la persona de Luis Eduardo Carrasco Purizaga (25) hecho que se enteró por versión de su menor hijo en circunstancias que el menor intentó quitarse la vida el día 24 de octubre del 2015, con un cuchillo en el interior del domicilio de la denunciante quien al preguntarle el motivo del hecho al menor, este le confesó que había sido víctima de violación sexual”.

Es decir, en la denuncia policial refiere que al momento de intentar cortarse con un cuchillo éste le confiesa ser víctima de violación, pero en la declaración ante el médico legal señala que la confesión de ser víctima de violación fue al día siguiente, del intento de auto lesión, y luego que se quedara a dormir en la casa de la sobrina de la madre (prima del menor). 

Versiones contradictorias que se indicaron en la audiencia, ya que se obvió las respuestas y no precisó lo que narró en la data del certificado médico legal.

Otro punto que no ha considerado el Colegiado Penal es que no se tomó en cuenta los testigos de descargo de Luis Eduardo, quienes afirmaron escuchar al menor confesar que toda su acusación era mentira y que lo habían obligado a acusar, (entre sollozos), según testigos de parte.

Otro punto importante, y que tanto la defensa y familiares de Luis Eduardo precisan, y que se encuentra registrado en el expediente judicial, es que toda la denuncia obedece a una venganza por parte de los familiares del presunto agraviado, ya que entre el padre de Luis, el señor Alfredo Carrasco y la prima del sentenciado (con quien el menor se quedó a dormir luego del intento de auto lesión y que al día siguiente declaró ser víctima de violación) hubo un romance extramatrimonial.

Esta relación extramarital fue descubierta por Luis Eduardo, al descubrirlos salir de un hotel, quien días después, en tragos, comenzó a recriminar a su prima a voz en cuello en los exteriores de su vivienda. Ella negó el hecho pero ante el escándalo generado entre los vecinos los  familiares de la joven salen y amenazan a Luis Eduardo, y le vociferan que se arrepentirá de estar acusando a su sobrina. Esto habría dado origen a toda esta venganza y rencor en contra de Luis Eduardo Carrasco, según las declaraciones del propio padre. 

Por su parte, Alfredo Carrasco, padre de Luis Eduardo, se lamenta y culpa que toda la desgracia que vive su hijo y que podría terminar sus días en prisión, es por su error de engañar a su esposa e inmiscuirse sentimentalmente con su sobrina, hija de su cuñada. 

No podemos afirmar que sea falsa la acusación contra Luis Eduardo, pero evidentemente existen indicios de una duda razonable que hacen suponer que no hubo una correcta investigación ni valoración de las pruebas periciales y testimoniales.

Para confirmar la condenar a un joven a 35 años de prisión o la cadena perpetua por violación, tal como pide el Ministerio Público, se debe estar completamente seguro del hecho y eso lo deberán decidir los jueces integrantes de la Sala Penal de Apelaciones, quienes decidirán en los próximos días la inocencia del acusado, como exigen su familia y defensa o la condena del acusado que es la postura del fiscal Odar Barreto.

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