Los transportistas pertenecientes a la estación de ruta Tumbes – Zorritos salieron de forma enérgica a arremeter contra el alcalde Jimy Silva Mena por cerrarse el local donde estaban realizando el embarque de pasajares.

Recientemente se dio esta clausura pese a que ellos cuentan con toda su documentación en regla. La justificación de los municipales es una ordenanza municipal pero que tendría una serie de cuestionamientos legales.

“Hemos procedido a denunciar porque esto es un abuso de autoridad, a pesar de que hemos alertado a las autoridades procedieron con el cierre. Esta ordenanza 005 no tiene la validez correspondiente porque ha sido formada con bases legales ya derogadas, pero pese a que tenemos toda la documentación en regla, llevaron a cabo el cierre definitivo”, indicó el representante de la estación de ruta.

Roberto Ríos, en calidad de gerente de la empresa que tiene a cargo la estación de ruta, aclaró que en reiteradas ocasiones le han informado a los funcionarios que la ley los ampara pero estos finalmente hicieron caso omiso.

“En las reuniones que yo he podido asistir como gerente de esta empresa, hemos quedado con los funcionarios que las empresas que están legales no deberían moverse porque estas ordenanzas han salido recién y la ley no es retroactiva”, manifestó.

Los choferes que trabajan en esta estación de ruta se han visto obligados a embarcar pasajeros en la calle pese a tener su local. Su situación empeora ante la intervención que reciben de parte del personal de tránsito.

“Somos más de 35 familias afectadas, los de la municipalidad están hostigando a los choferes en la calle sabiendo que están en un proceso legal. Ellos lamentablemente están en la calle después de haber trabajado duro para acondicionar este local. Ahora los fiscalizadores van detrás de ellos cuando no se les ha visto detrás de los piratas”, refirió.

De forma enfática señalaron que durante la gestión de Jimy Silva se ha perjudicado más al sector transporte. “Ellos vienen acá a pretender reordenar faltando menos de 6 meses para que se vaya, cuando no puede ni arreglar las pistas o enfrentar la informalidad en el transporte. Todos los tumbesinos sabemos que la gestión de Jimy Silva ha sido nefasta, se ha hecho un atentado contra los formales y no dejan trabajar al tumbesino”, expresó.

Uno de los conductores de la estación de ruta comentó que ahora tienen que arriesgar a recoger pasajeros en la calle. “Yo siendo formal, teniendo mi tarjeta de circulación y mi licencia, fui víctima de un municipal que intervino porque pare para recoger un pasajero. He tenido que suplicarle para que no me meta al depósito”, aseveró.

Lo extraño de las intervenciones es que los informales hacen lo que les da la gana, llenando pasajeros en cualquier parte, mientras que a los formales los abordan para multarlos. “Los de tránsito cobran, soy testigo que hay un cupo para ellos. El jefe de tránsito cobra para que ellos trabajen en la calle”, acotó.

No solo el alcalde de Tumbes fue duramente criticado sino el regidor Robert Dolmos que es parte de la comisión de transporte. “El alcalde es una persona con la que no se puede conversar, él no sirve para nada. El regidor Dolmos es mi promoción de colegio y yo me he acercado para decirle que es una basura por hacernos eso, pero él solo atina a reírse. Yo le diría que entregue a su hijo que lo encontraron con droga en lugar de estar fregando a los formales”, enfatizó.

En un acto de protesta, los transportistas se encadenaron y manifestaron que se han quedado de manos atadas frente al abuso de la municipalidad.  Además, mostraron la denuncia que interpusieron contra los funcionarios y fiscales que participaron de la clausura de su local.

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