Fue por lana y salió trasquilado. Un ciudadano venezolano se salvó de morir linchado por un grupo de indignados pobladores que lo golpeó por haber robado una batería de un vehículo que estaba estacionado en el frontis de una vivienda en el distrito de Tumbes.

Se trata de Frank Jordi Marulanda (25), quien terminó con diferentes golpes en todo el cuerpo luego que los moradores del asentamiento humano Fonavi en el barrio San José, lo arrestaran con las manos en la masa en horas de la noche del último martes.

Los gritos de auxilio del propietario del vehículo alertaron a la población, que, cansados de tantos asaltos, trataron de realizar justicia con sus propias manos y lo ataron de manos y pies y golpearon en el suelo.

Gracias a la policía, el venezolano salvó de morir, pues fue rescatado. El extranjero fue conducido después a la comisaría del sector para continuar con las diligencias del caso.  El agraviado también fue llevado a la dependencia policial para que formalice la denuncia.

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