José Luis Cavero, un padre de familia residente del asentamiento humano 24 de Junio en la provincia de Tumbes, el cual fue víctima de un accidente cerebrovascular (ACV), dejándolo desde entonces en una silla de ruedas, «se encuentra preso en su propia casa», debido que en el frontis de su vivienda hay una enorme excavación producto de una obra abandonada.
Mientras tanto, su esposa nos cuenta que la única manera para poder salir a realizar las terapias que forman parte de su tratamiento médico es en un vehículo menor propiedad de uno de sus hijos, esto según explicó la mujer, debido a que los mototaxistas se niegan a ingresar a la zona, situación que se torna desesperante porque ya llevan más de tres meses pagando las consecuencias de una mala decisión de las autoridades.
José Luis Cavero, al intentar hacer un llamado a las autoridades competentes para que solucionen el problema que le impiden asistir a las terapias que le permitan volver a caminar, se quiebra y rompe en llanto, ya que para él y su familia ese panorama se ha convertido en una pesadilla, en la cual menciona que lo más terrible de todo es tener que estar preso dentro de su propia casa
