Por: Isabella Paladines
Entre zanjas y aniegos se encuentran viviendo los vecinos del asentamiento humano El Roble y Lishner Tudela, en Andrés Araujo Morán, quienes mencionan que se sienten engañados y mortificados porque ya más de un año que ellos tienen que vivir con este problema al salir de sus casas, ya que se ven afectados por la paralización de la obra de pistas y veredas de este sector, viviendo con el temor de que sus hijos puedan sufrir algún accidente o que en alguna emergencia no puedan movilizarse por las condiciones en las que se encuentra.
Además, el presidente del asentamiento humano El Roble, menciona que las autoridades son una piedra de tropiezo para el avance de los asentamientos humanos, afirmando que Moquillaza y Adolfo Ramírez sacaron del expediente las calles mencionadas, para entregarlas al Ministerio de Vivienda, donde ahora se lavan las manos y no se responsabilizan por la paralización de esta obra, cuando fueron ellos quienes pusieron firma a la factibilidad junto a Otass para la ejecución de la misma.
De la misma forma, los vecinos mencionan que antes de que se ejecute esta obra, la pista se encontraban en mejores condiciones que ahora, pero con la ejecución dejaron todo un desastre, las tuberías estaban totalmente expuestas y en época de lluvia sus viviendas se veían inundadas por las excavaciones del lugar, por lo que como vecinos tuvieron que reunirse para solicitar una retroexcavadora y poder mejorar parte del desastre que dejó la empresa contratista.
Así también, cuestionaron al actual alcalde Jimy Silva Mena, quien a meses de terminar su gestión se ha puesto a ejecutar obras de pistas y veredas, cuando hay verdaderos problemas que priorizar en los asentamientos humanos y cantidad de obras que actualmente se encuentran paralizadas; asimismo, cansados de la incompetencia de las autoridades, hacen el llamado nuevamente a las entidades fiscalizadoras para que puedan dar solución a este terrible problema.
