Una mujer denunció que su hija, Crystal Alexandra Asencio Peralta, habría sido víctima de trata de personas y que actualmente estaría retenida en Tumbes, tras desaparecer cerca de su hogar, en San Juan de Lurigancho. La mujer asegura, además, que la menor de 17 años la llamó pidiendo S/500, luego de ser vista con dos sujetos en la localidad tumbesina de San José.
Crystal Asencio es estudiante de Arquitectura en la Universidad San Martín de Porres. Ella fue vista por última vez el martes 21 de marzo, aproximadamente a las 10.30 p. m., cuando salió de su vivienda a comprar comida. De acuerdo a las cámaras de seguridad de la zona, ella estuvo caminando por la cuadra 12 de la avenida Wiese.
Según la declaración de la madre, el último 25 de marzo, su hija se comunicó con ella a través de un número desconocido para solicitarle dinero.
«Yapea a este número, por favor, yapea a este número S/500: 999 213 867, solo tengo cinco minutos, rápido», se escucha en la conversación.
María Peralta se puso en contacto con el dueño del número, quien le proporcionó un video en el que se ve a su hija con dos hombres en una tienda de la localidad de San José, en Tumbes. «No los conozco, nunca los he visto», mencionó.
La mamá pidió ayuda al Ministerio del Interior, al Ministerio de la Mujer y a la Policía Nacional del Perú para continuar con la búsqueda de la menor. Además, solicitó a la Dirincri la homologación de los audios de todas las conversaciones telefónicas que ha realizado.
«Están pidiendo dinero por ella. Mi hija está desaparecida y puede ser que sea ya una trata de personas o secuestro. (…) Ya se ha lanzado la alerta amarilla, que es la alerta internacional. Tenemos conocimiento que mi hija ya no está acá en Lima, sino que está en la frontera», estableció.
Personas que alquilan llamadas en Tumbes se comunicaron con María Peralta y le confirmaron que habían visto a una joven que recibía gritos por parte de dos hombres. «Me dicen (…) ‘ella vino con algo que no usual por acá, por la zona, vino con una gorra, una polera grande, con un short de hombre, zapatillas un poco altas y aparte con mascarilla'», relató la mujer.
«No esperemos que este caso sea uno más de un feminicidio, no quiero eso (…). Sus compañeros se han sumado al hecho, mis vecinos, familiares y demás personas, esperamos pronto regreso. Es lamentable lo que está pasando, es un dolor profundo», mencionó.
