El informe revela que recursos del programa han sido utilizados para contratar a personal administrativo que no corresponde 

Un informe del Órgano de Control Institucional (OCI) del Hospital Regional «José Alfredo Mendoza Olavarría» (JAMO II-2) expone serias deficiencias en la ejecución del Programa Presupuestal 0024: Prevención y Control del Cáncer, diseñado para atender a pacientes oncológicos en Tumbes. Las falencias identificadas reflejan una preocupante falta de planificación, gestión y transparencia, afectando gravemente la atención de cientos de pacientes.

Falta de coordinación y uso inadecuado del presupuesto. El programa muestra un insuficiente avance en sus metas institucionales. Según el informe, indicadores clave como el tratamiento del cáncer de cuello uterino y próstata registran un avance del 0%, mientras que el diagnóstico de cáncer de hígado y colon apenas alcanza el 0% y 24%, respectivamente. Este atraso responde a una ineficaz asignación y ejecución del presupuesto, afectando directamente a los pacientes, quienes no reciben diagnósticos ni tratamientos oportunos.

Además, la falta de resultados podría derivar en una reducción del presupuesto asignado, profundizando las carencias en la atención médica y vulnerando la salud e integridad de los pacientes.

Desvío de recursos públicos para fines distintos al programa. El informe también revela que recursos del programa han sido utilizados para contratar locadores de servicios que realizan actividades administrativas en áreas como almacén, logística y dirección ejecutiva, desvinculadas de los objetivos del programa oncológico. Esta mala praxis no solo pone en riesgo el cumplimiento de las metas, sino que representa un mal uso de recursos destinados a una población vulnerable.

Deficiencias estructurales y de personal especializado. El programa enfrenta serios problemas de infraestructura, equipamiento y recursos humanos. Falta de reactivos, ácido acético, CO₂ para crioterapia y equipos como colposcopios y ecógrafos limitan severamente las actividades de diagnóstico y tratamiento.

Además, la carencia de personal especializado en oncología ha provocado que pacientes sean referidos a otros hospitales, como el IREN Norte o el INEN, lo que genera demoras críticas. Al menos 41 pacientes esperan por biopsias debido a la incapacidad técnica del hospital para realizarlas, afectando la detección temprana y el tratamiento oportuno.

Impacto en los pacientes y el sistema de salud. Estas deficiencias no solo afectan la calidad de vida de los pacientes, sino que comprometen la finalidad misma del programa, que busca reducir la incidencia y mortalidad del cáncer. Los registros incompletos y la falta de diagnósticos en el hospital dificultan incluso conocer la magnitud real de los casos oncológicos en la región.

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