Gestión de Antón habría pagado por partidas no ejecutadas, además se designó a un inspector que trabaja en otra obra simultáneamente 

En el marco de un exhaustivo informe de control concurrente llevado a cabo por la Contraloría, se han descubierto profundas irregularidades en la ejecución de la obra «MEJORAMIENTO DEL SERVICIO EDUCATIVO DE LA INSTITUCIÓN EDUCATIVA MAFALDA LAMA DE LAMAS DEL BARRIO EL PACÍFICO, DISTRITO DE TUMBES». Estas anomalías, que afectan directamente la calidad y la finalidad pública del proyecto, ponen de manifiesto una serie de deficiencias en los procesos de contratación y supervisión por parte de la Municipalidad Provincial de Tumbes.

La adjudicación de la obra al Consorcio Mafalda, integrado por las empresas CONSTRUCTORA Y CORPORACION D’GALLO E.I.R.L. y COJAPRI INGENIEROS E.I.R.L., por un monto de S/5 612 163,33, ocurrió durante la gestión del exalcalde Jimy Silva Mena. Sin embargo, la revisión realizada por la Contraloría ha revelado que la ejecución de la obra ha estado plagada de situaciones adversas que podrían poner en riesgo su continuidad y los objetivos planteados.

Una de las irregularidades más destacadas es la tramitación y pago de la Valorización N° 8 de Ejecución de Obra, la cual incluyó metrados no ejecutados. Este descuido evidencia un inadecuado control del avance físico de la obra, afectando significativamente el avance financiero y generando el riesgo de comprometer la inversión y la finalidad pública del proyecto. La falta de sincronización entre el progreso real de la obra y la valorización presentada representa una seria preocupación en términos de gestión de recursos públicos.

El proceso de aprobación de la valorización, detallado en documentos oficiales emitidos por la Gerencia de Desarrollo Rural y Urbano, la Gerencia de Administración y la Sub Gerencia de Contabilidad, evidencia una cadena de eventos que no garantiza la verificación efectiva del trabajo ejecutado. La Comisión de Control, al apersonarse a las instalaciones de la Sub Gerencia de Tesorería, confirmó que la valorización fue girada antes de una inspección física que evidenció partidas no ejecutadas, como la colocación de tijerales metálicos.

Es crucial resaltar que, según la normativa de contrataciones, la obra debería contar con un supervisor. Sin embargo, la Municipalidad de Tumbes designó a un Inspector de Obra, el Ingeniero Ángel Mauricio Soraluz Farías, quien simultáneamente realiza funciones de inspección en otro proyecto. Esta falta de supervisión adecuada, documentada en la carta emitida por el Sub Gerente de Obras de la entidad, presenta un riesgo latente que podría afectar la calidad y vida útil de la obra.

La participación dual del Ingeniero Ángel Mauricio Soraluz Farias como Inspector de Obra en dos proyectos diferentes, evidenciada en documentos oficiales, plantea interrogantes sobre la eficacia de su control y supervisión en ambos frentes de trabajo. La Municipalidad de Tumbes, al reemplazar al supervisor original designado por el Consorcio Mafalda, no garantiza la adecuada supervisión de los trabajos y, por ende, incrementa el riesgo de impacto negativo en la calidad de la obra.

Otra irregularidad preocupante es la ejecución de trabajos de instalaciones eléctricas por parte del contratista sin la presencia del especialista propuesto, la ingeniera Julissa Guillermina Padilla Rivera. La falta de jornada presencial de la especialista, según actas suscritas en visitas de inspección física, sugiere un inadecuado control de los trabajos, poniendo en riesgo la calidad y la vida útil de la obra. La Contraloría ha notificado estas irregularidades al alcalde de Tumbes, Hildebrando Anton Navarro, instándolo a tomar medidas correctivas inmediatas.

Exit mobile version